Dirigida por Charles Band, un veterano cineasta de culto que aceptó el desafío de “filmar” en épocas de distanciamiento social, Corona Zombies explota al máximo la técnica del remix. Con ella, la productora Full Moon entra, aunque de costado, a la historia del cine.

“La fiebre de los zombis nunca pasó”, sentencia Charles Band, mandamás de Full Moon, una de las productoras de cine de género más importantes de Estados Unidos. En época de cuarentenas, incertidumbres, miedos y virus mortales, el experimentado Band se metió de lleno en la historia contemporánea: dirigió la primera película filmada en medio de la pandemia global de coronavirus.

“Toda la historia del cine de explotación se basa en sacudir el statu quo y en aferrarse a temas de actualidad para transformarlos en entretenimiento subversivo”, explica el director de Corona Zombies, a propósito de las polémicas suscitadas por su condición de exploitaition film.

¿Cine de explotación? Según el investigador británico Calum Wadell, autor del libro The Style of Sleaze: The American Exploitation Film, “el término en sí mismo evoca la comercialización de películas antiguas de bajo presupuesto, generalmente genéricas, que ofrecen emociones sangrientas o sexis. Las películas de explotación no son y nunca fueron películas de Hollywood”. Así las cosas, estos momentos convulsos resultaron una inspiración para Band, quien posee una vasta trayectoria demostrando su mano para la factoría de bajo presupuesto, exprés y efectiva.

Personajes en apuros, faltantes de papel higiénico, líderes mundiales ineptos, medios de comunicación enloquecidos, un virus del infierno y hordas de demonios hambrientos de carne humana se combinan en este híbrido de comedia y terror. Con una dosis de sátira irreverente, Corona Zombies se constituye como un remix gonzo de los films de zombis italianos y le suma toda la locura de Full Moon (Castillo maldito, Demonic Toys, Puppet Master, entre otras gemas ochenteras).

Corona Zombies apunta a la cara de los locos, locos tiempos de pandemia y jibariza su noción de artefacto pop: roba, mezcla, divierte, se asume pasatista, se presume urgente, se enlista informalmente como una basura entretenida. Y así está muy bien. “Al final del día, Corona Zombies es una pequeña película divertida, tonta y a la vez inteligente que se burla juguetonamente de nuestros tiempos”, explica Band. Y, por las dudas, avisa: “No pretende ser un film sobre temas serios, es una sátira”.

Band sabe y conoce la volatilidad de hacer una película en la que la falta de papel higiénico sea un drama (drama insólito, drama mayúsculo, drama irreal), y por eso Corona Zombies es un chiste descartable para consumir en cuarentena: “Tiene una vida útil”, avisa. Pero, también, engorda el mérito de hacer una largometraje bajo este contexto y cómo, de pronto, una idea entre colegas terminó convirtiéndose en una nueva marca en la vasta historia del cine. “Empezó como una broma y pronto viró hacia un entretenimiento ingenioso y políticamente incorrecto”.

Crear de apuro

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Sin recursos económicos y con la base de Hell of the Living Dead (una pequeña película hispano-italiana de los 80) y de Zombie vs. Strippers (de Alex Nicolaou y producido por el mismísimo Band), Corona Zombies terminó de gestarse en apenas 28 días. “Desde la licencia hasta la revelación del póster, el rodaje, la edición y todo, no duró nada. No creo que eso se haya hecho antes”, bromea Band, asumiendo lo extraordinario del contexto. Las imágenes previas fueron redobladas y remezcladas con nuevas imágenes que filmaron en un solo día en Los Ángeles mientras la ciudad estaba en confinamiento.

“La comedia siempre es la mejor medicina”, comenta el cineasta norteamericano. “Corona Zombies promete un buen momento, no riéndose de la crisis, pero sí de las maneras en que la sociedad reaccionó a ella, tanto para bien como para mal”, Band dixit. Asimismo, asume que la situación en su país es realmente compleja, pero proyecta un halo de esperanza: “No pretendo ser un experto en enfermedades infecciosas, pero estos son momentos oscuros para todos. No estoy seguro de que nuestra cultura vuelva a ser la misma. Y quizás esta no sea necesariamente una mala noticia”.

En estos días de cuarentena y aislamiento social, Band no está tan pendiente de las noticias globales (“Consumo sólo lo necesario”), está enojado porque el manejo de la crisis fue politizado en su país (“Es agotador ver la información mezclada con desinformación”), pero a su vez anda feliz porque no estuvo vagueando ni perdiendo el tiempo. Y mucho, mucho más, porque emplazando a su equipo en acción también abrió una nueva posibilidad de entretenimiento: “Nos movilizamos rápido e hicimos una película de la única manera que podíamos. No se trata sólo de ser los primeros, se trata de crear una forma completamente nueva de hacer una película en un momento sin precedentes de la historia mundial y bajo unas condiciones imposibles”, remarca.

Hace poco, el diario The Guardian de Gran Bretaña votó a New Moon Features (el canal de la productora) como uno de los mejores canales de streaming alternativo, por fuera de Netflix. “Ese es nuestro futuro ahora”, explica. Por el momento, Corona Zombies sólo se consigue en su canal, que está ensanchándose y sumando nuevas películas. “Probablemente en el futuro se sume a alguna otra plataforma”, suma. ¿Su próximo lanzamiento? Barbie and Kendra Save the Tiger King, una parodia aún más loca que Corona Zombies y que abordará al fenómeno Tiger King (otro de los hits de esta temporada) con todas sus fuerzas. “Es una de las cosas más graciosas que hemos hecho”, asegura.

¿Cómo les está yendo con Corona Zombies?

A juzgar por la cantidad de nuevos suscriptores que tuvimos en nuestro canal, y por la respuesta y atención que recibimos de la prensa internacional, diría que golpeamos un nervio especial. Somos una aldea global, y lo mejor que puedo hacer es lo que siempre hago: inventar formas nuevas y divertidas de entretener a la gente. Corona Zombies es una película exploitation tonta y divertida. Estoy orgulloso de lo que logramos en tiempo récord y con muy pocos recursos. Y cualquiera que se escandalice con Corona Zombies es tanto nuestro público objetivo como los que entendieron el chiste.

La película –y otras– se puede ver en el canal de Full Moon Features