En mayo del año pasado, la Comisión Memoria de La Tablada (Cometa) -integrada por sobrevivientes del ex centro de detención y organizaciones barriales y sociales- logró que el ex centro de represión La Tablada, ubicado en Camino Melilla, fuera declarado un sitio de memoria. Era un paso importante para transformar un lugar que fue de “destrucción, despersonalización e impunidad” en un lugar “de respeto y futuro”, decía por ese entonces a la diaria Ivonne Klinger, ex presa política e integrante de Cometa.

El siguiente paso era nombrar los tres pasajes que conducen a La Tablada con el nombre de tres mujeres desaparecidas durante la dictadura: Amelia Sanjurjo, Célica Gómez y Carolina Barrientos. “Ponerle el nombre de compañeras desaparecidas cuando la mayoría de las calles tienen nombres de varones es muy importante”, dijo Klinger. La iniciativa fue promovida por Cometa, organizaciones sociales y vecinales de la zona, el grupo Tradicionalista Troperos de La Tablada, el grupo de extensión universitaria de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de la República, el Municipio G y la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo.

Sin embargo, la iniciativa quedó trunca el jueves, tras una sesión de varias horas en la Junta Departamental de Montevideo (JDM). Martín Nessi, edil del Frente Amplio (FA), contó a la diaria que había 12 puntos referentes a nomenclaturas para tratar en la sesión: “Para aprobar los puntos necesitamos 21 votos, una mayoría especial, pero esta vez la oposición no acompañó con los votos. Ellos entendían que, en el marco de la situación actual de emergencia, la JDM debía votar cosas que fueran relevantes para la ciudadanía, de lo cual se desprende que este tema no es relevante para ellos”.

El edil nacionalista Javier Barrios dijo a la diaria que la votación no tuvo carácter “político-ideológico”. Explicó que había varias propuestas de nomenclatura para votar y su bancada entendió que, en las sesiones especiales, había temas “más urgentes que tratar”, como el decreto “tan comentado” de la obligatoriedad del uso de tapabocas en los ómnibus que firmó la Intendencia de Montevideo. Agregó que la oposición quería saber si se estaba cumpliendo con la normativa de la cuota que tiene la JDM para la designación de calles y, por ese motivo, solicitaron que los proyectos volvieran a la comisión de nomenclatura. “Le advertimos al FA que si volvía a comisión, se podía volver a tratar dentro de un mes. El FA prefería sacrificar los nombres porque sabía que no tenía los votos, esa fue su decisión”, afirmó.

Barrios cuestionó que se le quiera dar un “tinte político” al tema: “De la misma forma que hace dos sesiones decidimos no votar multas, porque entendíamos que no era el momento para imponer multas a la gente, creímos que este no era el momento de votar nomenclaturas. Los nombres salen por unanimidad en la Junta. Nosotros estamos de acuerdo con el reconocimiento del pasado reciente y con todo lo que tenga que ver con traer a la memoria estos hechos para que no se vuelvan a cometer nunca más”.

Para Klinger, no hay argumento que justifique la negativa de nombrar “tres callecitas de tierra, que actualmente no tienen nombre y que están dentro del predio otorgado a la Comisión de Memoria de la Tablada”. “No nos cabe ninguna explicación”, argumentó. Además, señaló la contradicción entre esta decisión y la visita de este viernes de la vicepresidenta de la República, Beatriz Argimón, y el ministro de Defensa Nacional, Javier García, al Batallón 14, donde manifestaron su compromiso con la búsqueda de los desaparecidos. “Era una cuestión de homenajearlas. No entendemos la negativa en un tema teóricamente administrativo, no nos parece pertinente. Me parece tan cruel”, dijo Klinger.

Amelia, Célica y Carolina

Amelia Sanjurjo:

Tenía 41 años y trabajaba en la editorial Mundo Libro. Militaba en el Partido Comunista del Uruguay. La detuvieron el 2 de noviembre de 1977 en su casa. Según el informe de la Comisión para la Paz, la trasladaron al centro de detención clandestino Base Roberto, en La Tablada, dirigido por el Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas. El 8 de noviembre, según el informe, intentaron llevarla a la sala de torturas, pero se resistió y la golpearon, lo que “ocasiona su muerte”. Estaba embarazada.

Célica Gómez:

Tenía 29 años y era empleada en la Sección Facturación en la Agencia Oficial de Noticias Argentinas. No militaba en ningún partido. Era hermana de un exiliado del Partido Comunista Revolucionario. El 3 de enero de 1978 la secuestraron al salir de su trabajo en Buenos Aires. Luego de estar en centros de detención argentinos, fue trasladada a Uruguay en el marco de un operativo del Plan Cóndor. Fue vista por última vez en La Tablada.

Carolina Barrientos:

Tenía 37 años y era docente y doctora en Química. Fue secuestrada en la madrugada del 30 de diciembre de 1977, en su apartamento en Buenos Aires. Según información de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, probablemente estuviera vinculada al Partido Comunista Revolucionario. El último lugar donde se la vio fue en La Tablada. Según testimonios, fue trasladada junto a un grupo de uruguayos probablemente por mar desde Argentina a Uruguay.