El directorio del Banco Central del Uruguay (BCU) decidió adelantar para este lunes la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), originalmente fechada para el 12 de febrero, e incorporar una instancia adicional en marzo. Así, el organismo anunció un nuevo recorte en la tasa de política monetaria (TPM, el “precio del dinero”) en 100 puntos básicos y pasó de 7,5% a 6,5%. La medida constituyó la sexta reducción consecutiva de una curva descendente que inició con el recorte de 9,25% a 9% en su encuentro de julio.
En parte, la moderación de la inflación se explica por el descenso sostenido de la cotización del dólar. La misiva del BCU explicó que la inflación cerró 2025 en 3,65%, por debajo de la meta de 4,5% que trazó la institución y también inferior a “las expectativas de los agentes económicos”. “Asimismo, el promedio de las expectativas de inflación a dos años continuó reduciéndose, con la mayoría de los relevamientos ubicándose en torno a la meta: analistas (4,45%), mercados financieros (4,6%) y empresas (5,3%)”, consignó el organismo, y aseguró que lo anterior “reafirma la necesidad de sostener un impulso monetario consistente con la convergencia de la inflación y de sus expectativas hacia el objetivo establecido”.
Vinculado al debilitamiento del dólar, desde el BCU se refirieron a que “en el entorno internacional se profundizó la incertidumbre de políticas” y a nivel doméstico la situación “ha sido amplificada” en las últimas semanas con “un mercado de cambios que operó con mayor sensibilidad”, registrándose episodios de “desbalance entre órdenes de compra y venta, menor liquidez y movimientos discretos en algunos tramos”, lo que calificaron como “dinámicas anómalas” que ponen en riesgo la permanencia de la inflación en el rango de tolerancia de ±1,5%.
El comunicado informó que, en caso de constatarse nuevas “situaciones excepcionales a nivel doméstico”, la decisión irá acompañada por otros instrumentos para mantener a la inflación orientada hacia la meta. Sobre la reunión de marzo, afirmaron que permitirá “contar con la flexibilidad necesaria” para continuar evaluando si es necesaria una “profundización del sesgo expansivo de la política monetaria”.
La medida coincide con lo que se anunció en diciembre, cuando las autoridades económicas optaron por reducir la tasa de interés 50 puntos básicos hasta posicionarla en 7,5% y en el “entorno de la neutralidad”. En ese entonces, la diaria informó que el organismo tenía la preocupación de “subcumplir” la meta de inflación (es decir, “fallar por debajo”) y por eso estaba previsto avanzar con nuevos recortes para “progresar hacia una instancia expansiva de la política monetaria”.