Queda menos de una semana para que finalice el Mundial de fútbol masculino y las imágenes se van reduciendo. Quedan pocos partidos en pocas sedes y entre pocos países. La discusión de si está bien que sean 48 participantes o si antes, con 32, era mejor va a continuar, pero si hay algo positivo en el incremento de la cantidad de países es que llegaron a esa vidriera global de millones de espectadores naciones, banderas, camisetas, himnos, jugadores, costumbres, que nunca antes habían tenido tanta difusión. Seguramente, ahora hay más personas que saben dónde está Cabo Verde, qué idioma hablan en esas islas y, probablemente, Cesária Évora tenga más escuchas de sus canciones. Con certeza, hoy hay más niños que saben quiénes fueron los vikingos y por qué los jugadores e hinchas de Noruega “la remaban”.
Jugadores de Noruega, el 5 de julio, tras ganarle a Brasil.
Foto: Jewel Samad / AFP
