Las 500 familias que viven en el barrio Nuevo Comienzo, cerca de Santa Catalina y Casabó, recibieron ayer servicios de agua y vieron avanzar los de electricidad. Los primeros pobladores habían llegado a comienzos de 2020 y se habían instalado de manera precaria, compartiendo ollas populares y convencidos de formar allí un barrio.
“No tenían agua potable y no tenían conexión a la luz y la electricidad”, dijo ayer el presidente de OSE, Pablo Ferreri, al inaugurar el servicio. “Nosotros vinimos en noviembre del año pasado, hicimos los relevamientos y comenzamos las obras. Lo mismo hizo un poquito después UTE, y hoy todas estas familias tienen [acceso] al agua potable y están en proceso de tener también la conexión a la luz”, afirmó. Destacó que además se está instalando el alumbrado público, y que pasar a contar con un recibo que acredite el domicilio abre la puerta a otros trámites públicos.
Andrea Cabrera, presidenta de UTE, estuvo presente en la inauguración y dijo que las familias contarán con un medidor, harán “un consumo regular” de energía y la empresa estatal las acompañará para que ese uso sea eficiente y se mantenga “dentro de las posibilidades de lo que cada una puede pagar”.
