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la diaria Sistema judicial
Mónica Ferrero en el anexo del Palacio Legislativo (archivo, 2025) · Foto: Rodrigo Viera Amaral

Mónica Ferrero en el anexo del Palacio Legislativo (archivo, 2025)

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Fiscal Machado le respondió a Ferrero: “Obtuvimos resultados serios y objetivos” que “han resistido todo tipo de cuestionamientos”

La fiscal de Corte había criticado en el Parlamento la actuación de Machado; este afirmó que “no resulta nada sencillo” trabajar “bajo el continuo escrutinio de actores con altos niveles de poder” y sin los recursos “mínimos”

La fiscal de Corte subrogante, Mónica Ferrero, estuvo este miércoles en la Comisión de Presupuestos integrada con Hacienda de la Cámara de Diputados, que tiene bajo análisis el proyecto de ley de Rendición de Cuentas. Allí dio un panorama general de la situación de la Fiscalía, mayormente centrado en la falta de recursos de la institución. En ese marco, elogió la gestión del fiscal subrogante de Delitos Económicos y Complejos, Gilberto Rodríguez, quien tiene a su cargo, entre otros casos, el del presunto fraude en la constitución de las garantías del astillero Cardama, y cuestionó la de su antecesor, Alejandro Machado: “La Fiscalía de Delitos Económicos y Complejos, donde estaba el doctor [Alejandro] Machado, fue subrogada momentáneamente por el doctor Gilberto Rodríguez, quien en tres semanas avanzó más que el anterior fiscal en los tres años que estuvo”, sentenció, según consta en la versión taquigráfica de la sesión.

Consultado por la diaria sobre estas afirmaciones, el fiscal Machado señaló que si Ferrero manifestó eso, “es una afirmación completamente infundada y que además atenta contra mi honor y rectitud”. Recordó que en 2023, cuando asumió la fiscalía junto con los fiscales adscritos Natalia Colotuzzo y Leonardo Rosas, ambos “de enorme capacidad y trayectoria intachable”, planteó “la necesidad urgente de contar con mayores recursos humanos y materiales para llevar adelante investigaciones complejas”.

“Entre otros aspectos básicos, señalé la necesidad de incorporar un contador, un escribano, conformar un verdadero equipo multidisciplinario y mejorar las condiciones de trabajo, ya que no resulta razonable desarrollar investigaciones de calidad sin los recursos mínimos. En nuestra Fiscalía realizamos investigaciones serias, profundas y sustentadas en evidencia sólida e incuestionable, lo cual necesariamente insume tiempo, sin importarnos la relevancia política, social o el grado de poder de los imputados y sin aceptar injerencias de ninguna persona”, remarcó.

Por lo tanto, dijo que le “sorprende aún más” la afirmación de Ferrero, ya que durante la gestión de esta fiscal de Corte “únicamente se nos proporcionó en forma part time un adscripto adicional” mientras “constantemente nos eran asignados los casos de mayor complejidad y notoriedad pública”.

“Debimos soportar presiones de todo tipo y operaciones mediáticas que tenían por finalidad crear un relato paralelo y completamente ajeno al curso de las investigaciones que desarrollábamos diariamente. No resulta nada sencillo efectuar un trabajo de altísima exigencia intelectual y técnica, bajo el continuo escrutinio de actores con altos niveles de poder, careciendo de los recursos humanos y materiales mínimos que la institución debería brindar”, declaró Machado.

Remarcó que, “pese a ello”, se obtuvieron, a su juicio, “resultados serios y objetivos, que naturalmente no serán del agrado de la totalidad de los actores involucrados, pero que han resistido todo tipo de cuestionamientos y relatos tendenciosos”.

“A los verdaderos centros de poder de este país no les interesa que se investiguen los delitos de cuello blanco y están dispuestos a utilizar todos los mecanismos a su alcance para impedirlo. Por supuesto que hacia afuera se instala un relato distinto. Pero la realidad es que una Fiscalía debilitada termina siendo funcional a esos mismos centros”, afirmó Machado. Y advirtió que el “debilitamiento de las instituciones encargadas de investigar la corrupción y los delitos económicos” termina afectando, a la postre y “de manera indirecta pero profunda, la calidad de la democracia y la vigencia efectiva del Estado de derecho”.