La primera noche del Desfile de Llamadas tuvo un gran despliegue de producción. Año a año el evento, que atrae a locales y turistas, crece en magnitud, intensidad y sensaciones.

Cuareim 1080, el 6 de febrero, en Barrio Sur.

Cuareim 1080, el 6 de febrero, en Barrio Sur.

Foto: Martin Hernández Müller

La gente se lanzó a la calle en las primeras cuadras —donde no hay vallas y se consideran de preparación o calentamiento—, a bailar con los conjuntos, hablar con los componentes y disfrutar del carácter popular del desfile. Este año el pasaje de algunos conjuntos por esa zona se dio con apuro, porque hubo un atraso de aproximadamente diez minutos con los participantes fuera de concurso.

Las 22 comparsas que obtuvieron los puntajes más altos en la edición anterior del desfile recorrieron Isla de Flores a puro candombe. Karen Sánchez, vedete de Cenceribó, dijo a la diaria: “Es muy emocionante. El proceso es largo, hoy nos coronamos en Isla de Flores. Acá todos vibramos fuerte”.

La Fuerza, el 6 de febrero, en Barrio Sur.

La Fuerza, el 6 de febrero, en Barrio Sur.

Foto: Diego Vila

El público acompañó con energía durante las seis horas que duró el desfile en todos los puntos del recorrido, desde Zelmar Michelini hasta Minas. Cuanto más tarde se hacía más se entusiasmaba la gente que quedaba, para arengar a los conjuntos del final. Gonzalo Pérez, bailarín de Yambo Kenia, expresó: “Es algo especial, se ensaya todo el año para esto. Hoy dejamos la vida para la gente”.

Hubo momentos de destaque, como el pasaje de la reconocida vedete Yessy López, que desfiló con dos partenaires mientras la gente le pedía fotos, la saludaba y hasta rugía desde la platea; el grito de “¡Es hoy, vamos la Jacinta, eh!”, de un utilero de la comparsa de Jacinto Vera que le valió una ola de aplausos; y las rutinas de calentamiento y estiramiento de los escobilleros y gramilleros antes de desfilar.

La Tangó, el 6 de febrero, en Barrio Sur.

La Tangó, el 6 de febrero, en Barrio Sur.

Foto: Diego Vila

La zona de televisación, la más iluminada, estaba abarrotada de público. Allí las comparsas realizaron su corte principal. Sin embargo, el jurado trabajó en distintos puntos del recorrido evaluando a cada conjunto, por lo que la energía y la precisión debieron mantenerse hasta el final.

Previa del Desfile de Llamadas, el 6 de febrero, en Barrio Sur.

Previa del Desfile de Llamadas, el 6 de febrero, en Barrio Sur.

Foto: Ernesto Ryan

A la madrugada terminó la primera noche, seguía haciendo calor y las personas más entusiastas todavía bailaban en las veredas. Este sábado continuará esta historia con otras 22 comparsas, además de conjuntos invitados.

La Jacinta, el 6 de febrero, en Barrio Sur.

La Jacinta, el 6 de febrero, en Barrio Sur.

Foto: Diego Vila

Maxi Miranda, tocador de Integración, describió así el Desfile de Llamadas: “Es nuestro día, nuestra tradición, nuestra pasión”.