La cooperativa láctea Calcar, que posee una planta industrial en Tarariras, cerrará definitivamente en los próximos días, según supo la diaria en base a fuentes políticas y empresariales.

La empresa arrastra una situación económica deficitaria desde hace varios años, lo cual ha originado una multiplicidad de deudas con el sistema financiero, organismos públicos y con los productores remitentes. El viernes 28 la situación se agravó tras la determinación de varios remitentes de enviar su producción hacia otras industrias lácteas, dado el atraso en el pago que se había originado. Esos productores remitían diariamente más del 60% del volumen de leche que procesaba diariamente Calcar.

Según distintas fuentes consultadas por la diaria, las partidas que otorgó el Fondo de Reconversión de la Industria Láctea (FRIL) a esa empresa no alcanzaron para cambiar la compleja situación financiera que arrastra desde hace varios años.

Este miércoles estuvo operativa la planta industrial instalada en Tarariras, dado que se procesó la leche remitida en la jornada anterior.

En la noche del martes 1°, miembros de la cooperativa láctea coloniense informaron sobre la determinación “irreversible” de cerrar esa industria en forma definitiva a autoridades del gobierno nacional.

Cierre de la planta en Carmelo

A finales de 2022, la cooperativa láctea Calcar comenzó a transitar un complejo momento financiero, que incluyó el envío de medio centenar de trabajadores de la planta industrial de Carmelo al seguro de paro. En tanto, esa empresa ha mantenido operativa la planta ubicada en Tarariras.

Los pronósticos acerca de un posible cierre de la planta ubicada en Carmelo comenzaron a ser manejados con mayor fuerza por los trabajadores a medida que las muestras de las crisis se volvían cada vez más ostensibles. La ratificación del inicio de un proceso de cierre finalmente fue confirmada por los directivos de esa empresa en una reunión bipartita que se realizó en abril de 2023 en Tarariras.

Allí, integrantes del directorio y la gerencia de Calcar explicaron a los trabajadores las características principales del proyecto que fue presentado ante el FRIL, instrumentado por el gobierno para atender la situación de pequeñas empresas del sector que atraviesan problemas financieros, como Calcar y Claldy.

El proyecto de Calcar obtuvo el primer lugar en el llamado realizado por el fondo, que le otorgó 2,5 millones de dólares para inversiones, 1,4 millones de dólares de capital y 1,8 millones de dólares para financiar la desvinculación de 90 trabajadores que se desempeñaban en la planta industrial de Carmelo.

Finalmente, la clausura de actividades en Carmelo se concretó en abril de 2024, justo un año antes del cierre de la planta de Tararias, donde trabajaban 105 personas.