Tras la rescisión del contrato entre el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) y la Asociación Uruguaya de Protección a la Infancia (AUPI), que gestionaba el Centro de Acogimiento y Fortalecimiento Familiar (CAFF) María Isabel Fernández Vico de Nueva Palmira, el órgano rector en políticas de infancias había traspasado, mediante designación directa, su gestión a la Cooperativa Arandú, de Carmelo.
La posibilidad de que ese centro sea trasladado de Nueva Palmira a Carmelo generó preocupación en actores políticos locales. En diálogo con medios locales, el alcalde palmirense Andrés Passarino, al igual que lo han hecho otros concejales de ese municipio, dijo sentirse “preocupado por la situación de desarraigo que vivirán los niños que concurren a ese centro si se lo traslada de localidad”. “No importa quién esté al frente de él”, porque no estamos haciendo una defensa de la AUPI”, sino “que buscamos la mejor decisión para los niños que concurren allí”.
Si bien hasta el momento no se había firmado ningún acuerdo entre la cooperativa de Carmelo y el INAU, en primera instancia Arandú había asumido ese compromiso. Sin embargo, en un comunicado emitido este viernes, manifestó “la decisión de no continuar con el compromiso de posible adjudicación de convenio CAFF 24 horas” de Nueva Palmira.
“Considerando la complejidad de la cuestión, asumimos la responsabilidad en pro de aportar positivamente y desde una perspectiva de restitución de derechos de los niños, niñas y adolescentes”, dice el comunicado, y agrega que “hoy entendemos que la situación está teniendo una mirada adultocéntrica, no haciéndose énfasis en el bienestar de ellos, generando inestabilidad emocional, siendo estos rehenes de la situación”.
Una fuente de la cooperativa consultada por la diaria dijo que, tras la reunión mantenida con la Dirección Departamental de INAU en Colonia, se le entregó la nota y “por el momento es la decisión más clara que tenemos”, dado que “realmente fuimos muy dañados por todo esto y hoy no contamos con la energía que estos proyectos necesitan”. “La politización del tema” fue uno de las cuestiones que mayor incomodidad generó en esa cooperativa profesional, expresaron integrantes de esa organización a la diaria.
Fuentes del INAU explicaron que la renuncia presentada por Arandú “no cambia las cosas con respecto a la recisión del contrato con AUPI: “Que Arandú no acepte la propuesta de gestión del CAFF no quiere decir que AUPI continúe gestionando el centro”.