Este viernes se concretó el ya anunciado cierre de la metalúrgica Cla Sienz, que funcionaba en la Zona Franca de Colonia del Sacramento. Horas antes de la celebración de fin de año, la empresa comunicó a los trabajadores la decisión de abandonar el país debido a las pérdidas de negocios ocurridas en el último período, por lo cual concentraría su actividad en las sedes que posee en España.

A la difícil situación de asumir la pérdida de la fuente laboral, los trabajadores también tuvieron que hacer frente a la noticia de que no cobrarían las indemnizaciones correspondientes por el cierre de la empresa. Además, debido a las dificultades económicas que atravesaba, la firma tramitó el inicio del concurso de acreedores para febrero. Por ello, a pedido de los trabajadores, afiliados a la Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos y Ramas Afines (Untmra), la empresa decretó el cierre este viernes 30, de modo que los trabajadores puedan ser acogidos del Fondo de Insolvencia Patronal, que se haría cargo del pago de las indemnizaciones, algo que no podría haber ocurrido con el concurso de acreedores en marcha.

Asamblea

En las primeras horas de la tarde de este viernes, el gremio de trabajadores de Cla Sienz realizó una asamblea en el Parque Ferrando, frente a la Zona Franca de Colonia del Sacramento, en la cual estuvieron presentes el referente de la Untmra, Danilo Dárdano, y el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo.

En diálogo con medios locales, Dárdano definió la situación de los trabajadores de Cla Sienz “como muy complicada”, que requerirá atención “de las autoridades correspondientes para solventar y resolver la problemática social que implica el cierre de la empresa”.

“Hoy estamos acá con los trabajadores de Cla Sienz, pero no podemos olvidarnos de que hace un año aproximadamente quedaban casi 1.000 personas desafectadas de Yazaki, y a ellos hay que sumarles los trabajadores lácteos, cárnicos”, por lo cual, el contexto laboral del departamento de Colonia requiere la atención “de distintas agencias gubernamentales y del sector empresarial”, dijo Dárdano. El dirigente sindical propuso llevar adelante una movida “en defensa de la producción y el laburo en Colonia”, que “podría ser un buen ejemplo a nivel nacional”.

Según el dirigente sindical, unos 3.000 colonienses han perdido sus fuentes de trabajo en los últimos años, debido al cierre de empresas que operaban en diferentes sectores de la producción y en los servicios. De los 1.110 extrabajadores de Yazaki, “un 95% no ha conseguido trabajo, lo que es preocupante”, graficó.

El gremio metalúrgico solicitó la instrumentación de un régimen especial de seguro de paro para los trabajadores de Cla Sienz, ya que varios de ellos no cuentan con los jornales suficientes para acceder a ese beneficio, con el agravante de que la empresa no hará frente al pago de las indemnizaciones correspondientes. Además, en caso de que los trabajadores puedan acceder al cobro del despido mediante el Fondo de Insolvencia Patronal, el pago de las indemnizaciones, que tendrán un tope de 650.000 pesos, podrá prolongarse por un plazo cercano a los 12 meses, según lo establece esa modalidad.

El ministro de Trabajo y Seguridad Social participó en el inicio de la asamblea de trabajadores. Allí, Castillo expresó “solidaridad” y asumió “el compromiso” de impulsar el régimen de seguro de empleo especial para los trabajadores de Cla Sienz.

“Somos solidarios con la situación que están padeciendo, porque es complicada la situación cuando nos cierran de industria, cuando nos expulsan de nuestra actividad y debemos ser cuidadosos para no generar más expectativas de las que podemos hacer”, resumió Castillo, y adelantó que también iniciará gestiones con el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional y con el Instituto Nacional de Cooperativismo, a los efectos de buscar alternativas laborales para el futuro.

“Hay varios golpes consecutivos, con cierres de empresas que nos están pegando a los trabajadores, que se le pega a la industria nacional, y particularmente al departamento de Colonia”, lamentó el ministro, quien también recordó el cierre de Yazaki, ocurrido a principios de 2025.

“Trabajemos juntos, porque no puede haber ningún gobierno ni nacional, ni departamental, ni local, que no esté preocupado por la creación de puestos de trabajo para la defensa de los intereses de las trabajadoras y los trabajadores del lugar”, porque “la dignidad de cualquier persona no está preparada para hacer cola para una olla popular o para recibir una canasta familiar o un vale”, dijo Castillo. Y agrego: “El obrero reclama por tener un puesto de trabajo porque se quiere ganar con dignidad el salario para el cual se preparó, para lo que se capacitó o quiere hacer”.