El lunes 13, funcionarios del Municipio de Carmelo, en el departamento de Colonia, encontraron restos óseos en un sector del cementerio de esa localidad que no es utilizado para sepultamientos.

Según explicó el alcalde carmelitano, Luis Parodi, a Radio Carmelo, los restos se encontraron en las raíces de un frondoso árbol que fue extraído hace un año y medio por la Dirección de Espacios Públicos de la comuna, producto de algunos incidentes que habían ocurrido por las grandes ramas con que el ejemplar contaba.

Parodi comentó que las raíces de ese árbol, que tenían casi dos metros de largo, fueron retiradas a una zona de depósitos del cementerio y, debido a las lluvias del fin de semana, la degradación de la tierra hizo que los funcionarios en una de las recorridas detectaran algo extraño que al parecer eran “huesos presuntamente humanos”.

El alcalde dijo que cuando le comunicaron del tema, habló con la oficina de Necrópolis y con la directora de Jurídica de la comuna, Soledad Pérez, para ver qué pasos había que dar a raíz de este hallazgo. “Se entendió que lo mejor era hacer la denuncia ante la Fiscalía de Carmelo, por lo que inmediatamente concurrimos con el abogado Enrique Erramuspe a realizar la denuncia que quedó a cargo de la fiscal Eugenia Rodríguez”, afirmó Parodi.

Consultado por la diaria, el alcalde carmelitano confirmó que “el lugar donde se encontraron los restos óseos no era destinado para sepultamiento”, y que, por lo tanto, “tras realizar la denuncia, Policía Científica actuó rápidamente en el tema”.

El alcalde agregó que “hasta no tener resultados de la muestra, no se puede adelantar nada más, que se estima estarán dentro de un mes aproximadamente”. “Policía actuó muy rápido y se cercó la zona para que Fiscalía siga adelante con la investigación del tema, sin que haya acceso de personas ni funcionarios municipales”, indicó Parodi.

Sobre el árbol en cuestión, Parodi comentó que “fue plantado a mediados de la década de 1970 por la familia de Aldo Chiquito Perrini”, en homenaje al heladero carmelitano secuestrado en su casa en 1974 por un grupo de militares que lo trasladaron al Batallón 4 de Colonia del Sacramento, donde murió a raíz de la tortura por parte de los represores.

Parodi expresó que “este es un tema muy delicado” y es por eso que desde Jefatura de Policía de Colonia “se hicieron las comunicaciones pertinentes con el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDDHH)”, para que estén al tanto del tema. No obstante, el alcalde dijo que “no tenemos ningún tipo de hipótesis acerca de si los restos hallados pertenecen a personas desaparecidas durante la última dictadura militar”, dado que aún no hay datos claros.

Seguimiento del tema por parte del INDDHH

Consultada sobre este tema, la directora del Consejo Directivo de la INDDHH, Mariana Mota, dijo a la diaria que “estamos en conocimiento de esto y en seguimiento de las acciones que se están llevando adelante por Fiscalía, con quien estamos en contacto”.

Mota señaló que “el fiscal especializado en crímenes de lesa humanidad, Ricardo Perciballe, está al tanto de la situación”. Además, según supo la diaria, el Grupo de Investigación en Antropología Forense está trabajando en el tema.