A días del comienzo de cursos, la falta de cupos en la educación media de Colonia del Sacramento vuelve a tensionar la situación de familias, docentes y direcciones de centros educativos.

La situación no es nueva, pero este año quedó nuevamente expuesta tras confirmarse que el presupuesto quinquenal no incluyó la construcción de un tercer liceo para esa ciudad.

“Es un problema estructural”, sostuvo la profesora Karen Ettlin, integrante de la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay (CSEU) en diálogo con la diaria.

En Colonia funcionan diez escuelas públicas y cuatro instituciones de educación media (dos liceos y dos centros dependientes de UTU) que deben absorber no sólo a los egresados de esa ciudad, sino también a adolescentes provenientes de Santa Ana y de los ejes de las rutas 1 y 21. “Colonia es una ciudad que recibe adolescentes de los alrededores”, explicó.

El reclamo por el Liceo 3 se arrastra desde hace más de 15 años. En ese tiempo hubo reuniones con legisladores, presentaciones ante la Junta Departamental, informes técnicos y distintas actividades públicas. Sin embargo, esa demanda volvió a quedar fuera de la planificación presupuestal nacional.

La saturación es visible sobre todo en el Liceo N° 1 Juan Luis Perrou. Según explicó la docente, no es posible abrir nuevos grupos porque no existen salones disponibles. Además, la biblioteca debió dividirse para generar un aula adicional y otros espacios pedagógicos fueron reconvertidos. “Si abrís un séptimo, al año siguiente tenés un octavo y después un noveno: necesitás más salones que no hay”, señaló.

La consecuencia directa es la derivación de estudiantes a otros centros. Familias que viven a pocas cuadras de una institución reciben asignación en otra, porque los cupos ya fueron completados. En algunos casos, al inicio de febrero todavía no estaba confirmada la inscripción definitiva.

La problemática no se limita a secundaria. En UTU los cupos también están completos y en algunos talleres se acordó no superar los 25 estudiantes por razones de seguridad, dado que trabajan con herramientas y maquinaria específica. En el resto de los grupos de Secundaria hay clases con 30 o 32 estudiantes.

La docente señaló que los cargos de adscripción y los equipos técnicos son insuficientes. “Un cargo de diez horas para un liceo de 2.000 estudiantes es ínfimo”, afirmó, en referencia a la necesidad de psicólogos y trabajadores sociales.

A esto se suman informes prevencionistas que en los últimos años alertaron sobre problemas eléctricos y de infraestructura en el Liceo Perrou. Para la docente, las condiciones materiales inciden directamente en la convivencia y en los resultados educativos.

El argumento de la baja natalidad, utilizado a nivel nacional para explicar la caída de matrícula, no refleja la realidad coloniense, porque esa localidad ha mantenido un crecimiento demográfico sostenido en los últimos años, ya que recibe migración interna y también de otros países, comentó la docente.

Los sindicatos docentes evalúan solicitar reuniones con autoridades para reactivar instancias de visibilización pública.

Con edificios colmados y recursos humanos ajustados, la construcción del Liceo 3 aparece otra vez como una demanda que atraviesa administraciones, lamentó la docente.