El intendente de Colonia, Guillermo Rodríguez, anunció que la comuna prevé implementar un nuevo régimen de pasantías que incluirá a personas de entre 50 y 65 años, además de ampliar los límites de edad en los llamados laborales. La iniciativa, que podría comenzar a aplicarse en el segundo semestre de este año o en 2026, apunta a atender una franja etaria que suele quedar excluida del mercado laboral. En los últimos llamados realizados por la comuna coloniense el tope de edad máximo para la contratación de personal fue fijado en 50 años para auxiliar de servicio y en 40 para inspectores de tránsito.
“Siempre pensamos en las pasantías para los jóvenes, pero hay muchas personas con capacidad que quedan fuera por la edad”, señaló Rodríguez en declaraciones a Radio Carmelo, y adelantó que se incrementará “significativamente” el tope etario en los llamados para distintos sectores de la intendencia.
En tanto, el presidente de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom), Nicolás Piñeiro, valoró el planteo y lo vinculó con una realidad más amplia. En diálogo con la diaria, el dirigente sindical dijo que “hay una franja de edad que muchas veces no está contemplada en los llamados” y consideró “interesante” que el sector público pueda avanzar “en contemplar diferentes segmentos etarios, en un contexto de desempleo y cambios demográficos”.
El dirigente sindical advirtió, no obstante, que los llamados actualmente vigentes aún no reflejan este cambio, ya que responden a procesos iniciados meses atrás, y subrayó que el desafío principal será la implementación efectiva.
Piñeiro expresó que estas discusiones se dan en un nuevo marco normativo a nivel nacional. En diciembre de 2025 el Parlamento aprobó una ley que regula el ingreso de personal a las intendencias y establece que la vía principal debe ser el concurso o sorteo público, limitando las designaciones directas y buscando transparentar los mecanismos de contratación. La norma, votada con apoyo del oficialismo y la oposición, también fija criterios comunes para los gobiernos departamentales y apunta a reducir prácticas discrecionales en el acceso al empleo público.
Según Piñeiro, los efectos de esa legislación ya comienzan a notarse en Colonia. “Después de aprobada la ley, no hemos visto más designaciones directas”, afirmó, y aclaró que algunos llamados actuales responden a procesos iniciados con anterioridad. En ese sentido, consideró que habrá “un antes y un después” en la forma de ingreso a la función municipal.
El nuevo escenario se complementa con la implementación del estatuto del funcionario municipal, que forma parte del presupuesto departamental y que, según estimaciones, entraría en vigencia a mediados de este año.
Al mismo tiempo, desde Adeom señalan que la intendencia arrastra un déficit de personal, especialmente en áreas operativas y en los municipios. “Falta personal para tareas prácticas, principalmente en el sector operativo”, dijo Piñeiro, quien remarcó que la cantidad de funcionarios ha disminuido en las últimas décadas mientras que aumentaron las demandas territoriales.
En ese contexto, el anuncio de nuevos llamados y la eventual ampliación de los criterios de ingreso son vistos por el sindicato como un cambio positivo. “Es necesario para el departamento y ya se está trabajando en agilizar los procesos”, afirmó.