El plan de refinanciación de adeudos impulsado por la Intendencia de Colonia, que venció el 7 de abril, permitió regularizar unos 4.900 padrones en todo el departamento, según informó el intendente Guillermo Rodríguez en declaraciones realizadas a Radio del Oeste. Si bien el jefe comunal coloniense aportó esa información primaria, estableció que ofrecerá mayores detalles en una futura comparecencia en la Junta Departamental, “tal como nos comprometimos oportunamente”.

El jerarca evaluó que el resultado “fue bueno” y destacó que “la gente se movió”, aunque reconoció que “el número quizás no fue el indicado”, en relación con el universo total de contribuyentes. En el departamento existen alrededor de 60.000 padrones urbanos, a los que se suman los rurales, incluidos los que cuentan con exoneraciones. En tanto, la morosidad ronda el 40%.

El régimen estuvo vigente entre el 7 de enero y el 7 de abril de este año, y abarcó deudas generadas hasta el ejercicio 2025, incluyendo contribución inmobiliaria urbana, suburbana y rural, así como otros tributos asociados, como alumbrado, tasas y recargos.

El plan ofrecía distintas modalidades de pago con importantes quitas en multas y recargos. Quienes optaran por abonar al contado o en hasta seis cuotas accedían a una reducción del 75%, mientras que los convenios de hasta 36 cuotas contemplaban una quita del 60% sin interés de financiación. En casos específicos —como vivienda única de menor valor— se habilitaban plazos de hasta 48 cuotas.

Además, la iniciativa incluía la posibilidad de regularizar convenios anteriores con saldo pendiente y establecía condiciones de cumplimiento: el plan caducaba ante el incumplimiento de tres cuotas consecutivas o si no se abonaban los tributos corrientes correspondientes a 2026.

Rodríguez aclaró que no habrá prórroga para adherirse al régimen, con el objetivo de concentrar la regularización en el período previsto y fortalecer la recaudación departamental.

En ese marco, los contribuyentes que se pusieron al día pasarán a integrar el régimen de “buenos pagadores” a partir del ejercicio siguiente, lo que puede implicar beneficios en futuras obligaciones.