Lo habitual, antes de la emergencia sanitaria, era que Lucía Bidegain diera clases regulares de embarazo y nacimiento eutónico, en forma presencial. Su foco está en reforzar la conexión de las madres con esa vida intrauterina, “también de los papás, cuando vienen, o la otra mamá, los tres, a veces los acompaña una madrina o una amiga, o sea, la familia. Y en las clases hago algunas meditaciones sobre el final”.

Bidegain, que es bailarina y creadora, explica cómo llegó a esta disciplina: “Mi acercamiento a las terapias corporales tiene que ver con el mundo de la danza contemporánea. Desde 2008 doy clases, desde danza hasta pilates, y a partir de 2016 empecé a trabajar con mujeres y con parejas gestantes. Mi formación principal para este trabajo, que hice en Argentina, fue en el método Frida Kaplan de embarazo y nacimiento eutónico. Después, siempre hablo de Parir en movimiento, de la catalana Núria Vives, con la que también me formé, y todas las terapias corporales en mi experiencia también influyen”.

Con el recrudecimiento de casos de coronavirus, la docente optó por dar clase en grupos más reducidos, alternativas virtuales y al mismo tiempo organizó una serie de vivos de Instagram como un apoyo que alcanzara a otras, más allá de sus alumnas. La última, por ahora, de estas instancias abiertas y gratuitas será el viernes 9 de abril a las 18.30. “Tiene que ver con un momento de calma, de detener la rosca”, dice la guía, que cursó su segundo embarazo el año pasado. “Me parece súper importante conectar con el bebé in utero, con ese tiempo de la gestación, y afianzarse para tener seguridad y atravesar el momento”, subraya.

El encuentro consiste en llevar la atención al cuerpo, primero de esa mujer con su propio organismo y sus sensaciones, mientras busca detener otro tipo de pensamientos que tengan que ver con preocupaciones cotidianas o miedos. El paso siguiente es activar la mirada interna de la gestante para que pueda luego iniciar un diálogo con esa vida que lleva dentro. “Como primer punto reconocemos que hay una vida, que ya existe, que está ahí, y como segundo punto estimulo y doy consignas para que la mamá empiece a comunicarse con ese bebé. Se trata de dar ideas para generar ese espacio concreto para que la mamá incremente ese contacto”, explica. La conversación bien puede ser silenciosa, correr por dentro, contarle al bebé cómo le fue en esa jornada, cómo preparan su llegada o si está inquieta. La intención, señala Bidegain, es “que puedan comunicar cosas del embarazo, pero no de la nada, sino con esa previa de entrar en contacto con el cuerpo y con el hábitat del bebé”.

¿Cómo se ve afectado ese vínculo en un contexto de pandemia? “Para mí el cuerpo es un anclaje súper bueno. En las clases trabajo el embarazo y la preparación del nacimiento por medio de actividades corporales, si bien abordo cosas que tienen que ver con lo emocional o lo psicológico. Según qué trayectoria tengan las mamás, qué suelen hacer, pueden entrar más o menos a esta propuesta de Instagram, pero la verdad es que no tengo mucha resistencia; es como que siempre está el piso, está la respiración, hay vías muy simples de llegar. Ya hice dos meditaciones de este tipo y con pequeñas consignas voy guiando a la mamá para que ponga el foco en una parte de su cuerpo; en la primera fue en la pelvis, hacer micromovimientos; en la segunda hice énfasis en los apoyos, qué partes de tu cuerpo están apoyadas en la silla, en la pared, en el respaldo, y si la atención se va a otra parte, volverla a traer y dejar pasar todo lo demás, un ratito”.

Conducir la atención al presente puede ser una manera de encontrar la calma, asegura: “Las preocupaciones y los miedos caracterizan el embarazo, no es algo de ahora; es algo nuevo y misterioso, en algún lugar, y en pandemia los pensamientos y otros sustos están un poco agrandados. Incertidumbres del orden de lo sanitario o miedos como ‘me estoy quedando sin trabajo y estoy embarazada’; hay otras cosas que pasan en el momento en que estamos viviendo, como ‘si doy positivo justo cuando tengo que parir’, ‘si voy a estar o no con mi pareja’. Entonces está bueno aquietar y fortalecer esta noción de que estás acá, hoy, embarazada, ir llevando la atención al presente, porque puede ser muy abrumador pensar en todos los escenarios. Hay muchas cosas que no controlamos. Ya el contacto con el cuerpo y con el bebé es un estado maravilloso, de mucha vitalidad, y de a poco, ir transitando los desafíos que toquen; siempre es así, pero ahora parecería que se incrementan”.

Bidegain prepara una publicación independiente que da cuenta de todo lo anterior. Bajo el título El gran uno. Relatos de nacimientos eutónicos, recopiló un conjunto de testimonios ilustrados escritos por familias sobre la experiencia de transitar el nacimiento de forma consciente y con “esa comunicación tan amorosa como necesaria”.

Meditación para mujeres gestantes: viernes 9 a las 18.30 a través de la cuenta @recursos_en_el_embarazo. Duran aproximadamente 20 minutos y después quedan grabadas. Para tomar clases corporales para aliviar molestias en el embarazo, incrementar el bienestar, fomentar la conexión con el bebé y preparar el nacimiento: 092 482919 y [email protected]