El Centro Cultural de Música (CCM) ofrece desde 1942 la posibilidad de disfrutar en Montevideo de conciertos de música clásica del más alto nivel. Su presidenta, la docente y gestora cultural María Julia Caamaño, habló con la diaria de cada uno de los ocho espectáculos de esta temporada, pero también del trabajo que implica diseñar cada ciclo anual.

“La temporada 2023 se demoró muchísimo, porque costó mucho concretar las giras por la región. Necesitás un número mínimo de conciertos para que las giras se puedan concretar, y después de la pandemia hay instituciones que han cerrado, otras que han recortado el número de conciertos, y la oferta no es tan diversa ni tan amplia como era antes”, explicó. “Antes podías tener dos giras sucediendo a la vez; hoy en día tenés que concertar muchísimo con los colegas de la región, de instituciones públicas, fundaciones sin fines de lucro y otras comerciales”.

Cada una de estas instituciones tiene su idiosincrasia a la hora de programar los conciertos, incluyendo el propio Centro. “El público del CCM tiene tradiciones que me han llegado a mí, que estoy en la presidencia desde hace diez años. Una de las tradiciones es que les gusta empezar con una orquesta y cerrar con una orquesta. Yo veo que los colegas no lo hacen, a veces no se puede hacer, pero uno trata de salvaguardar eso. Obviamente una tiene que hacer un fino equilibrio, muy delicado, en la conformación de la temporada. Buscando estilos diferentes, formatos distintos, y claro que económicamente una orquesta es lo que más pesa”.

La fidelidad de ese público ha sido “fundamental” para que la institución se haya mantenido durante más de ochenta años. “La única forma de poder presentar una temporada completa, donde tenés en Montevideo artistas que ves anunciados en las salas del mundo, es tener un sistema de abonos. Es la única forma de saber el presupuesto que tengo para, con responsabilidad y con certezas, comprometer a los artistas de la próxima temporada”.

“Es muy importante ese apoyo, porque permite defender las cosas que querés tener en la ciudad donde vivís. Nosotros tenemos una actividad cultural muy diversa y amplia, pero las grandes capitales del mundo, además de tener sus propias compañías, también reciben a estos artistas que están en gira. Esa es la aspiración nuestra y es lo que hemos venido concretando”, aseguró. “Todavía no nos hemos puesto enteramente de pie en esta era pospandemia, pero estamos remándola con mucho entusiasmo y tenemos cosas muy interesantes para presentar”.

La temporada

Los ochos conciertos programados incluyen orquestas, ensembles (“pequeñas orquestas, un grupo más pequeño de músicos”) y solistas. Precisamente un ensemble será el encargado de inaugurar el ciclo, el próximo miércoles 19 de abril en el Auditorio del Sodre. “Gabetta Consort va a hacer un programa temático sobre las estaciones, en donde se van a intercalar las de Vivaldi con las estaciones porteñas de Piazzolla”, combinación que Caamaño recomendó como “puerta de entrada” para nuevos públicos. “El barroco tiene muchísima convocatoria, a la gente le encanta la música barroca, especialmente la música de Vivaldi, y Piazzolla también tiene su público. Y esta novedad de intercalarlos es muy interesante por los climas que se crean. Viene un bandoneonista italiano, que se llama Mario Stefano Pietrodarchi, y es una propuesta interesante, festiva, para abrir la temporada”.

Jordi Savall. Foto: Difusión.

Jordi Savall. Foto: Difusión.

“Otro de los ensembles que traemos es británico y se llama Arcangelo Orchestra”. La cita será el 10 de agosto, también en el Auditorio del Sodre. “Son una veintena de músicos que tocan con instrumentos de época, con el enfoque histórico, tratando de emular las prácticas de ejecución de la época y con esa sonoridad de entonces. Y aparte de que ha estado en salas prestigiosas del mundo, viene con una 'superestrella'. Ese el término que utiliza el New York Times. Y es un mandolinista, que la mandolina no es un instrumento que esté en primer plano. Pero este mandolinista israelí es comparado con lo que fue Andrés Segovia en su época con la guitarra. La guitarra estaba ahí, no estaba en primer plano, y Segovia fue una especie de adalid. En el caso de Avi Avital también: ha encargado obras especiales para mandolina, ha transcripto conciertos, y es espectacular. Es de un virtuosismo que no se puede creer. Va a hacer un concierto barroco, Bach y Vivaldi, que es súper interesante.

“Hay un tercer ensemble más pequeño, pero que viene con una figura icónica de la música antigua, que se llama Jordi Savall”. Eso será el 17 de setiembre en el Teatro Solís. “Savall dirigió la banda de sonido de una película de 1991 que se llamaba Todas las Mañanas del Mundo y los solos de viola da gamba, que es el instrumento en el que es especialista, están tocados por él. El programa que va a hacer en Montevideo es la música que se tocaba en Versalles durante los reinados de Luis XIII, XIV y XV. Y la viola da gamba es un instrumento muy interesante, se parece al violonchelo, va colocado entre las piernas y tiene la característica de que el arco, en lugar de tomarlo con la palma hacia abajo, como en el violonchelo, por ejemplo, es con la palma hacia arriba. Savall es una personalidad excluyente de la música antigua, es un erudito, un estudioso, un hombre que ha dedicado su vida a redescubrir aquellas obras que se estrenaron y después cayeron en el olvido, y otras que nunca llegaron a estrenarse. Es realmente una gran personalidad para tener en Montevideo”.

En el formato de orquesta de cámara habrá dos presentaciones, la primera de ellas el 3 de junio en el Ballroom del Hotel Radisson. “La Camerata Salzburgo va en el Ballroom porque era la única fecha posible y no podíamos dejarla pasar porque es de una calidad extraordinaria. Es una orquesta que es fija del famosísimo Festival de Salzburgo y se autoproclama guardiana del “sonido Mozart”. Viene con un solista francés extraordinario, el violinista Renaud Capuçon. La combinación era demasiado buena como para que la perdiéramos. Y van a tocar un programa en el que obviamente va a haber un concierto de Mozart, el Número 5 para violín y orquesta, con el solo de Capuçon”.

“Luego viene la Orquesta de Cámara de Munich”, el 28 de junio en el Teatro Solís. “Es una orquesta fina, con una precisión y un sonido extraordinarios, con una capacidad de abarcar estilos muy diferentes. Y viene con una solista joven francesa, se llama Lise de la Salle, una pianista con una carrera realmente imparable, con una discografía multipremiada, que va a tocar un concierto que la gente ama, que es el Número 2 de Chopin para piano y orquesta”.

El 27 de agosto, en el Teatro Solís, será el turno de la Orquesta Sinfónica de Lucerna. “Es la más antigua de Suiza. Toca en todos los grandes teatros de Europa, Asia, Estados Unidos. Y viene con un gran solista británico de violonchelo que se llama Steven Isserlis, un hombre de una personalidad volcánica, multifacética, que ha narrado documentales de música de la BBC, ha escrito libros sobre música, hace conciertos de muchísima creatividad donde se comunica con el público, y es un concierto muy atractivo porque es una gran orquesta. Él va a tocar el concierto de Schumann y cierran con la Sinfonía Nº 5 de Beethoven, que es también una de esas que a la gente le encanta escuchar”.

Sonya Yoncheva. Foto: Difusión.

Sonya Yoncheva. Foto: Difusión.

“Los dos que quedan son en formatos de recital, con dos grandísimas figuras en el mundo”. El primero será el 6 de setiembre en el Teatro Solís. “El pianista que viene se llama Sir Andras Schiff, húngaro con nacionalidad británica, y es un acontecimiento total para Montevideo, un privilegio que esté aquí. Él mismo va a anunciar las obras de su concierto, pero ya dijo cuáles son los compositores: Bach, Haydn, Beethoven y Schumann. Si miran un poquito lo que ha venido haciendo, se puede descubrir cuáles son las obras que va a tocar. Esto es imperdible”.

El cierre de la temporada será el 8 de octubre en el Auditorio del Sodre, “con una diva de la ópera, Sonya Yoncheva. Es búlgara, es una primera figura que se la disputan todos los teatros del mundo. Ha cantado por todos lados y este año abrió la temporada de la Scala de Milán y abrió la temporada del Metropolitan Opera, que siempre la noche inaugural es un honor que te elijan para cantar. Sonya Yoncheva va a estar haciendo una gala, un recital con piano, donde vamos a oír esas arias que nos encantan, que todos queremos oír, y es un final también. Empezamos con fiesta y terminamos con fiesta”.

El acceso

Para acceder a los espectáculos hay tres modalidades. “La modalidad que siempre recomiendo, que me parece la más interesante por el contenido y porque es económicamente la más conveniente, es comprar el abono completo. Allí los precios son de 200 dólares a 760 dólares por los ocho conciertos”, dijo Caamaño. “La otra punta de esto es comprarlos individualmente, en Tickantel, Abitab, Redpagos y en la boletería del teatro”.

“Y este año innovamos con una propuesta intermedia. Como hacemos tres conciertos en el Auditorio del Sobre, y el Auditorio tiene más cantidad de tickets para vender, creamos un pack de tres conciertos, los tres del Auditorio: el programa de Vivaldi y Piazzolla del Gabetta Consort, Arcangelo Orchestra con el mandolinista Avi Avital, y la soprano Sonya Yoncheva. Esos tres se pueden comprar a 150 dólares, un precio en el medio entre comprarlo en abono completo y el individual. Y son entradas de galería baja que tienen una buena visual”. El abono y el pack se compran directamente en el CCM, a través del 092 828 829 o [email protected]

Puerta de entrada

Además de aquellas personas que heredan el gusto por la música clásica en el entorno familiar, Caamaño cree que hay un público que llega en medio de otras búsquedas. “Se vive en un mundo en donde todo es rápido, todo es estresante, estamos con el zapping, es un mundo que es intolerante, es un mundo muy agitado. Y la música clásica es como una especie de remanso, un lugar que te ofrece otro tipo de experiencia. Hay mucha gente que hace meditación, hay mucha gente que se refugia en el budismo, en las filosofías orientales. Yo creo que es un lugar en donde abrís tu sensibilidad, abrís tu cabeza y te dejás penetrar por esa experiencia”. Y consultada por la diaria, recomendó una música que podría servir de “puerta de entrada” para ese nuevo público. “El Adagietto de la Quinta Sinfonía de Mahler dirigida por un visitante ilustre de la temporada 2019 del CCM: Sir Simon Rattle”.