Cada año, cinéfilos y cinéfilas de todo el mundo organizan el visionado de películas y sacan cuentas de los días que quedan para los premios Oscar, y así llegar a la gala con una opinión un poco más calificada sobre qué película debería llevarse el galardón en cada categoría. Puede ser una tarea desafiante teniendo en cuenta que son 24 en total, con cinco films en cada una, a excepción de Mejor película, que tiene diez.

Con cada premiación, muchos dan cuenta de sus diferencias con la elección de las películas reconocidas por los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos. Una reacción común por parte de quienes intentan mirar todos los films –y algunos lo logran– para intentar explicar las discrepancias con los ganadores es que, en realidad, los votantes no miran las películas.

En 2014, el año en que 12 años de esclavitud, dirigida por Steve McQueen, ganó el Oscar a Mejor película –primera vez que ocurría con el film de un realizador negro–, dos miembros de la Academia admitieron, de forma anónima, que no habían mirado la película, ya que podría ser “triste” para ellos. A pesar de eso, se sintieron en la obligación de votarla como Mejor película por su relevancia social, según consignó en su momento Los Angeles Times.

Que los miembros de la Academia no miran las películas en su totalidad para emitir una opinión formada sobre ellas es un secreto a voces. En 2020, la actriz estadounidense Carey Mulligan –tres veces nominada como Mejor actriz–, al ser consultada sobre los Oscar de ese año, en los que, una vez más, cinco hombres habían sido nominados en la categoría Mejor director, dijo: “No creo que puedas mirar esas películas y no pensar que merecen reconocimiento”.

“Creo que [los miembros de la Academia] necesitan ser vigilados. Me pregunto si el sistema funciona en lo que respecta al envío de 100 copias de visionado. Quizás no deberías estar habilitado a votar a menos que puedas probar que hayas visto cada una. Debería haber una prueba. Las películas que quedaron afuera son indiscutiblemente brillantes”, señaló en su momento a Variety.

En la misma línea, el escritor Stephen King –varias de cuyas novelas están adaptadas al cine– abordó el tema en una columna para The Washington Post y apuntó: “Acá hay otra pieza del puzle. Se supone que los votantes tienen que mirar todas las películas que compiten seriamente. No hay manera de chequear cuántos votantes de verdad lo hacen, porque el visionado se basa en el sistema de honor”.

“¿Cuántos de los votantes más viejos y blancos miraron de verdad Harriet, sobre Harriet Tubman [activista por la libertad de los esclavos negros], o The Last Black Man in San Francisco. Sólo pregunto. Si miraron todas esas películas, ¿se conmovieron por lo que vieron? ¿Sintieron la catarsis que es la base de todo lo que aspiran los artistas? ¿Entendieron lo que vieron?”, cuestionó.

Como si se tratara de una respuesta a estos cuestionamientos, el 21 de abril del año pasado la Academia anunció una nueva regla que empezaría a correr para la edición 98 de los premios, la de 2026: “En un cambio de procedimiento, los miembros de la Academia ahora deben mirar todas las películas nominadas en cada categoría para poder votar en la ronda final de los Oscar”. Hasta este cambio, la regla se utilizaba únicamente en las categorías de Mejor película internacional, Mejor película animada y Mejor cortometraje.

“¿No estaban haciendo eso antes?”, escribió un usuario de X al conocerse la noticia, según consignó The Guardian, y agregó: “Esto explica por qué películas como The Color Purple, What’s Love Got to Do With It y Malcolm X fueron despreciadas”. Otra decía: “Me estás diciendo que todo este tiempo podían mirar una sola película y estar como ‘sí, esa debería ganar todos los premios’”.

El lunes 12 de enero comenzaron las votaciones de los nominados, que se van a anunciar públicamente el jueves 22, fecha clave para quienes, a partir de ese momento, organizan el visionado para llegar al 15 de marzo, la noche de la premiación.

El semanario estadounidense Variety alude a que la regla podría ser llamada “Brutalista”, en referencia a la película protagonizada por Adrien Brody y dirigida por Brady Corbet, y podría ser una prueba de lo que la Academia espera arreglar. En 2025, El brutalista estuvo nominada en diez categorías y ganó tres premios, aun cuando algunos votantes admitieron de forma anónima que nunca apretaron play o la terminaron, o incluso la dejaron de fondo mientras contestaban mails o hacían llamadas.

En una entrevista con la revista The Atlantic, una editora de películas, miembro de la Academia, dijo: “Yo soy la primera en la lista de gente que no mira todo”. “Wicked es totalmente aburrida. Sé que no voy a votar por ella y en realidad no la miré. Sólo puedo mirar las cosas que me interesan. De otra forma, para mí, es una pérdida de tiempo”, opinó, y agregó que la nueva regla no va a cambiar sus hábitos. “Sé lo que me gusta. Sé lo que no me gusta. Si la empiezo y miro 10 o 15 minutos y sé que no voy a votar por ella, voy a poner play, pero quizá no la mire. Me voy a marchar”.

Una pregunta que surge a partir de esta nueva regla es: ¿cómo van a hacer los responsables de la Academia para asegurarse de que sus miembros la cumplan? Porque, como dice el dicho popular: hecha la ley, hecha la trampa.

El cambio combina el seguimiento a través de la plataforma de streaming exclusiva de la Academia con las visualizaciones que informen los miembros. Con ese mecanismo, a partir de este año, las papeletas de la fase final de los premios se desbloquearán una vez que los miembros hayan verificado que vieron todas las películas nominadas en una categoría determinada.

La regla aplica para las categorías en las que el miembro de la Academia elija votar. En ese sentido, según explica Variety, si alguien únicamente hubiera visto las diez películas nominadas a Mejor película en 2025, solamente hubiera estado habilitado en las categorías de película, director, actriz, actriz de reparto y edición, cuyas nominadas no salían de aquella decena.

La Academia agrega una categoría y pone el foco en la IA

Además de esta gran novedad, la Academia agregó una nueva categoría a la premiación, algo que no hacía desde 2001, cuando Mejor película animada debutó con el triunfo de Shrek. La nueva categoría premiará al Mejor casting, algo que directores y directoras de casting –agrupados desde 2013– pedían para que su trabajo se reconociera de igual forma que, por ejemplo, el de quienes hacen el diseño de sonido o el de vestuario.

“Los directores de casting cumplen un rol esencial en la realización de películas, y como la Academia evoluciona, estamos orgullosos de añadir el reparto a las disciplinas que reconocemos y celebramos”, expresaron el CEO de la Academia, Bill Kramer, y su presidenta, Janet Yang.

Por otro lado, entre las nuevas reglas anunciadas por la Academia hay una que transversaliza todas las categorías y tiene que ver con el uso de la inteligencia artificial generativa. En ese sentido, la Academia dispone que dicha herramienta “no ayudará ni afectará las oportunidades de lograr una nominación”. “La Academia y cada rama juzgará el logro, teniendo en cuenta el grado en el que un humano estuvo en el centro de la autoridad creativa al momento de elegir qué película premiar”, establece.