Lara Berman tiene 19 años y Paula Elutchanz, 17. Ambas forman parte de una compañía teatral de nombre con reminiscencias shakespeareanas -Las Ophelias- y están a cargo de la puesta de Desconectados. A pesar de su juventud, van por la segunda obra estrenada, luego del musical El club de los perfectos, que Berman escribió junto con Agustín López Olivieri y Victoria Arocena, se estrenó en la sala Arocena y llegó al teatro Astros de la emblemática calle Corrientes, en Buenos Aires. Además, la obra estuvo nominada a los Premios Florencio en ocho categorías y obtuvo dos estatuillas.

Sobre esa experiencia, Berman contó a la diaria: “Tenía 15 años, era muy chica y sin ninguna formación de cómo dirigir o cómo ser productora. Fui agarrando herramientas sobre la marcha y aprendiendo. El club de los perfectos fue mi aprendizaje: hicimos de todo. Pasamos de una sala pequeña al Astros, que tiene 700 butacas y es divino: estábamos felices. Era un paso enorme; de alguna manera, lo hicimos solos, porque nos animamos nosotros. Además del apoyo de nuestras familias y amigos, nos encontramos con un montón de gente que nos daba para adelante y nos daba una mano. Se creó una comunidad en la búsqueda de expresar un mensaje que era el de que ser imperfectos es perfecto y cuáles son las consecuencias de buscar la perfección”.

Ahora, Las Ophelias regresa a las salas montevideanas con una nueva obra, también musical, Desconectados, que se estrenó el jueves en el teatro Stella d’Italia y estará en cartel los siguientes cinco jueves. Con un elenco juvenil, trata sobre “un grupo de adolescentes en un mundo hiperconectado que cuestiona la identidad, los vínculos y la presencia real en la era digital”, definen. Así como El club de los perfectos se centraba en la búsqueda de la perfección como un problema y planteaba “que está perfecto ser imperfectos”, con esta nueva obra también se proponen abordar un tema de preocupación para su generación.

“Conocí a Paula Elutchanz en El club de los perfectos, en la que actué y también escribí y produje, y ella interpretaba a Jacinta, uno de los personajes principales, y compuso algunos de los temas de la obra. Hace dos años estamos con la idea de hacer este nuevo proyecto que fuimos encarando juntas”, contó, y sobre la conformación del elenco de Desconectados agregó que se formó a partir de un casting abierto: “Nos fuimos conociendo así. El objetivo del primer encuentro fue justamente conocernos, pero aunque nos conocemos desde hace tres meses, el grupo es una familia, la pasamos muy bien”, dice Berman.

El camino de El club de los perfectos a Desconectados fue de mucho aprendizaje y crecimiento, y continúan en su propósito de hacer teatro y reflexionar acerca de temas que preocupan a los adolescentes desde una perspectiva vivencial y muy cercana. “Vemos cómo la tecnología al mismo tiempo nos conecta y nos está desconectando. Vemos todos los días consecuencias de esto, en mayor o menor escala. La tecnología tiene sus cosas positivas, seguro, pero hay cosas que están sucediendo de las que a veces no se habla. Las Ophelias busca empezar a hablar de temas que a veces incomodan o son difíciles, cosas que están pasando. Lo que hacemos es contar desde nuestra perspectiva adolescente. Creo que eso es lo especial de la obra: no solo el tema que estamos tratando, sino la forma en que lo hacemos y quiénes somos los que lo estamos tratando”, explica la artista.

“El teatro es un espacio que une: cuando estamos sentados en la sala con las demás personas, estamos todos juntos enfocados en una cosa, estamos en el presente y no hay nada que nos esté distrayendo”, comenta Berman, y agrega: “Nuestro gran objetivo es difundir nuestro mensaje y que la gente salga y reflexione sobre su vida, su relación con la tecnología, y ver cuáles son los cambios que estaría bueno hacer o no hacer. Siendo adolescentes tenemos un lenguaje, una forma de explicar y de decir, y eso favorece la identificación por parte de otros adolescentes”.

Desconectados en el teatro Stella d’Italia (Mercedes 1805). Jueves 14, 21 y 28 de mayo, 4 y 11 de junio a las 20.30. +15 años. Entradas en Redtickets.


Qué brisa la risa

Este sábado a las 16.00, la sala Delmira Agustini del teatro Solís albergará una propuesta íntima y de cercanía para infancias de 6 meses a 3 años. Qué brisa la risa es una coproducción uruguayo-española que propone un espectáculo de danza para niñas y niños pequeños y sus familias. “La intérprete (la Bichita) acompaña a los más pequeños a encontrar su lugar en el paisaje que se les presenta. Un lugar cercano a lo que ocurre en el transcurso de la obra. De esta manera, todos juntos, cómodos, disfrutaremos de la propuesta, generando un clima de atención y cuidado hacia los espectadores”, explican.

Gabriel Macció Pastorini, director, entre otras, de Humbi humbi y asistente de dirección de la obra, explica que se enmarca en “una gira nacional con eje en propuestas para primera infancia, en coproducción entre el Centro Uruguayo del Teatro y la Danza para la Infancia y la Juventud y el colectivo Verdanzar, con dos espectáculos e instancias de formación desde el arte dirigida a artistas y educadores desde la perspectiva de reconocimiento como sujetos de derecho a niñas y niños de la primera infancia”.

Con dirección y dramaturgia de Laura Szwarc, la obra está interpretada por la bailarina Florencia Delgado. Es un espectáculo recomendado para la primera infancia. Todas las personas abonan su localidad. Las entradas se consiguen por Tickantel a $ 500.