“Estamos todas endeudadas y en una bicicleta en la que corremos permanentemente de atrás”, afirmaba a la diaria Martín Seoane, responsable de la librería Amazonia y vocero de un grupo de 18 librerías independientes uruguayas que, a fines de abril, decidió difundir la situación que atraviesa el sector.
A través de una carta de alarma difundida en redes sociales, bajo el título “Los libros se compran en librerías”, los comerciantes advirtieron a la opinión pública del impacto negativo que supone para sus negocios el avance de las plataformas digitales y las grandes cadenas de alcance multinacional dedicadas a la venta de libros.
Ante lo que consideran una situación de competencia desigual, las librerías independientes elevaron a la Cámara Uruguaya del Libro (CUL) una propuesta para establecer por ley un precio único para novedades y lanzamientos editoriales, además de limitar los descuentos a un máximo del 10% sobre el precio de venta.
“Estamos tratando de frenar algo que se viene”, señaló el presidente de la CUL, Álvaro Risso, en declaraciones a Canal 10, al referirse al proyecto de ley impulsado por la gremial en coordinación con el grupo de librerías independientes. “Esto ya se aplicó en Francia, Alemania, Argentina y México”, apuntó. “En Brasil no lo hicieron: se instaló Amazon y las librerías cayeron como un dominó, porque para ese tipo de empresas, que venden muchas otras cosas, como relojes o ropa, el precio del libro no resulta relevante”.
Risso sostuvo, además, que las plataformas digitales multinacionales y las grandes cadenas cuentan con “una espalda financiera” que les permite vender libros a precio de costo y ofrecer descuentos de hasta 35%, lo que vuelve inviable la competencia para las librerías pequeñas y barriales, “que son las que sostienen el negocio”.
Este lunes, invitado al programa La colmena, de la diaria Radio, el presidente de la cámara reafirmó la necesidad de avanzar con la iniciativa y adelantó que se avanza “paso a paso” en ese sentido. “Estamos más convencidos de que es una ley necesaria. El mercado ha entrado en una situación de desajuste muy notoria que deja una ganancia escasísima a las librerías chicas y medianas que no pueden aplicar grandes descuentos. Si el Parlamento aprueba este proyecto, estaría ayudando mucho a su sobrevivencia”, afirmó.
El 57,7 de los libreros encuestados en un estudio encargado por la CUL a la consultora Nómade señaló que la competencia de las plataformas digitales es una de sus principales preocupaciones. Le siguen el margen comercial bajo y los costos de alquiler.
“Uruguay presenta una base lectora relevante (alrededor de la mitad de la población), pero con una intensidad de consumo baja: la mayoría lee y compra entre uno y tres libros al año. Esto configura un mercado más extensivo que intensivo, con amplio margen para profundizar hábitos”, se señala en las conclusiones del estudio. Asimismo, se observa que “solo dos de cada diez consumidores tienen una librería preferida”.
