Este viernes Uruguay se medirá con Ghana en el tercer partido de la fase de grupos por el grupo H. Será el último juego, desde las 12.00, donde no hay mañana: ganar se impone. El árbitro del encuentro será el alemán Daniel Siebert y completarán la terna el primer línea Jan Seidel y el segundo línea Rafael Foltyn.

En un duelo cargado de componentes emocionales, por lo que está en juego y por la connotación histórica del enfrentamiento entre ambas selecciones, la celeste tiene un único objetivo: ganarle a Ghana para llegar a cuatro puntos y superar a los africanos, que en caso de perder quedarían con tres. Doce años después y en un nuevo continente, al conjunto charrúa no le alcanzará con un triunfo porque no depende sólo de sí mismo: el conjunto de Diego Alonso está último en el grupo, por lo que necesita, además, que Portugal empate o supere a Corea del Sur o que, en caso de que los asiáticos ganen, el triunfo de Uruguay sobre Ghana sea por dos goles más de diferencia que el triunfo de Corea del Sur sobre los europeos.

Los antecedentes

Ghana cayó 3-2 con Portugal en su debut y superó 3-2 a Corea del Sur en su segundo encuentro, mientras que Uruguay comenzó con un empate sin goles frente a los surcoreanos y luego cayó 2-0 con Portugal.

Hay algo ahí: los africanos han recibido cinco goles en dos partidos, señal que evidencia falencias defensivas. Ghana ha sufrido las pelotas quietas y Uruguay deberá insistir por ese lado. Además, como parte de su vocación ofensiva, la selección africana se suele desarmar en defensa, dejando huecos que pueden ser explotados con contragolpes.

A Ghana le han hecho cinco goles, cierto, pero también convirtió otros tantos. Eso también es un dato, sobre todo mirando la puntería celeste: Uruguay llega a la última instancia de grupos siendo la única selección que no ha convertido en el Mundial. Cero gol: con Luis Suárez, Edinson Cavani, Darwin Núñez, entre otros, no ha podido gritar. Y las chances desperdiciadas ya no tienen sentido, porque lo que no haya metido adentro del arco antes lo tendrá que hacer ante Ghana (y mejor si lo hace por buen margen, teniendo en cuenta a Corea del Sur).

En la cancha

Este jueves hablaron en conferencia de prensa Suárez y el DT Alonso. El director técnico de la celeste remarcó la confianza que tiene en el equipo, mientras que el delantero charrúa lamentó la situación de la selección uruguaya en el Mundial, a la vez que analizó que no tiene sentido pensar este partido como una continuación de lo que pasó entre ambas selecciones en 2010, aunque todos sabemos que el conjunto uruguayo necesitará nuevamente una mano de Suárez para ganar este partido y, por supuesto, que la garra charrúa sea protagonista.

Para el entrenador celeste será clave que su equipo se suelte y tenga un fútbol más fluido. Alonso sostiene que Uruguay debe tener “esa confianza que hemos tenido cuando nos ha tocado jugar en Eliminatorias o en fechas FIFA, un equipo que tenía alegría para jugar, vivo, que quería; eso tenemos que recuperarlo, lo que tuvimos en la segunda parte [del partido con Portugal]. Creo que es un tema, más que de rendimiento, de confianza, de soltarnos en una instancia donde deberíamos estar disfrutando de esta situación”.

Suárez, por su parte, hizo hincapié en mejorar para ganar. “Me hubiese gustado estar en otra situación, pero el uruguayo está acostumbrado a sufrir. Me molesta estar en esta situación porque tenemos calidad y jugadores para estar mejor, pero estoy tranquilo porque en esta situación el uruguayo rinde. El 98% somos los mismos que estábamos sufriendo cuando faltaban cuatro fechas y supimos responder y defender la camiseta de la selección”, dijo el goleador histórico de la selección.

¿Quiénes juegan?

El hermetismo es total. Alonso no da pistas de cómo puede parar a la selección, pero una cosa es segura: habrá cambios. Giorgian de Arrascaeta, que fue el mejor en el rato de buen fútbol ante Portugal, es probable titular. Lo mismo puede suceder con Facundo Pellistri por la banda derecha. Para que ellos ingresen habrá algún cambio en la defensa -seguramente se vuelva a línea de 4- y también podría existir la salida de algún volante, en especial Matías Vecino.

Pasando en limpio, Uruguay podría ir con Sergio Rochet; Guillermo Varela, Sebastián Coates o Diego Godín, Josema Giménez y Mathías Olivera; Federico Valverde, Rodrigo Bentancur, Pellistri y De Arrascaeta; Darwin Núñez y Luis Suárez o Edinson Cavani.