Debut para el olvido de Nacional en Copa Libertadores, perdió 3-0 ante Atlético Nacional de Medellín, que, una vez que metió el primer gol, le pasó por arriba al equipo uruguayo, que terminó sufriendo el partido.
La ilusión del buen comienzo se transformó en infierno en el segundo tiempo, donde la diferencia pudo ser mayor. Marino Hinestroza, que anotó el primer tanto, fue la gran figura de la noche. Kevin Viveros y Alfredo Morelos anotaron los tantos restantes.
El bolso estiró su mal momento, con Martín Ligüera como entrenador interino, la respuesta negativa de Jadson Viera para ser el sustituto de Martín Lasarte y un pasaje flojísimo desde lo anímico y lo futbolístico.
El plan duró 40 minutos
Ligüera plantó una línea de cinco en el fondo, con Christian Oliva como volante tapón y Luciano Boggio junto a Jeremía Recoba adelante. Esa figura 5-3-2 le dio mucho rédito a Nacional. Más allá de que se paró en un bloque bajo, limitó al rival con una presión asfixiante en la mitad de la cancha donde los tres futbolistas que cubrieron ese sector tuvieron un rendimiento notable.
Con el balón fue directo, buscando a Diego Herazo, que quedó mano a mano con los defensores rivales y sacó pelotas quietas a favor. Además hubo un correctísimo pasaje de Eduardo Vargas, que mostró su mejor versión desde que viste la casaca tricolor.
Sin tener grandes situaciones, daba la sensación de que los uruguayos llegaban con mayor peligrosidad cada vez que se acercaban al arco rival. Ese cúmulo de buenos momentos se esfumó.
El primer gol derribó el castillo de naipes
Nacional se desarticuló en los instantes finales del primer tiempo, cuando los colombianos tuvieron tres chances de gol al aprovechar fallas defensivas en un cerco que, hasta ese momento, había sido perfecto.
La última oportunidad fue la vencida, justo en los suspiros de la primera mitad. El remate de afuera del área fue suave pero esquinado, y Luis Mejía no pudo alcanzarlo. Atlético Nacional pegó en el momento justo y se fue con ventaja al descanso, sin merecerlo.
En el segundo tiempo jugó a placer. El bolso salió un poco más arriba y los verdolagas explotaron la velocidad por las bandas, sobre todo por izquierda, generando problemas a la espalda de Gabriel Báez, un sector donde Julián Millán siempre llegó tarde a cubrir.
Así llegaron los goles restantes, en los que los atacantes colombianos superaron a los zagueros uruguayos en los duelos individuales. Con la ventaja amplia, Atlético Nacional manejó el trámite a placer.
A Ligüera le faltó plan B y encontrar respuestas cuando su planificación inicial dejó de funcionar. Los uruguayos nunca pudieron reponerse del primer gol y comenzaron con una derrota dura su andar en el complejo grupo F de la Copa Libertadores, por el cual este jueves Bahía recibe a Inter de Porto Alegre.