Racing recibió a América de Cali, que tiene un cuadrazo y en Juanfer Quinteros su figura. El equipo de Sayago hizo lo que pudo y hasta se puede decir que compitió, pero el elenco colombiano que dirige el compatriota Jorge Polilla da Silva fue superior en detalles, en individualidades y en calidad.
Los caleños presentaron un equipo muy afiatado y con fulgurantes figuras internacionales a partir de Juanfer Quinteros, que sacó toda su magia para hacer jugar a sus compañeros.
El cervecero fue el primero en llegar cuando aún intentaba imponer su juego. Un cabezazo del hábil Santiago Ramírez podría haber cambiado el rumbo de las cosas. Antes, Martín Ferreira, que puso el centro para Ramírez, había probado de lejos, aunque ancho, sobre el arco visitante.
La esperanza duró hasta el minutos 13. Después fue una pugna por recuperar la pelota a base de trabajo y solidez, pero sin lograr sobreponerse a un equipo colombiano maduro y entero. Un remate de Yerson Candelo inició una serie de rebotes que tuvo a Lautaro Amadé a la altura, como de costumbre. Rodrigo Holgado consiguió el tanto de la apertura, aunque el árbitro tuvo que corroborarlo con el VAR. Después del gol, después de ese minuto mientras se revisaba si había posición adelantada, todo cambió y los diablos rojos de Cali fueron haciendo un infierno la parte del campo que defendían los de Sayago.
América pasó a dominar las acciones. Los dirigidos por Cristian Chambian sintieron el golpe del gol y estuvieron más cerca los colombianos de ampliar la ventaja que los locatarios de encontrar el empate. Primero Duván Vergara y luego Éder Balanta en un descuelgue apuraron al arquero de la escuelita. Racing buscó respuesta con hidalguía pero sin tanto recurso. Agustín Pereira y Mateo Cáceres se encargaron de levantar el voltaje, pero Vergara, nuevamente, esta vez con un gran derechazo cruzado, puso el segundo. Todo bajo la lupa y la varita de Juanfer Quintero.
Alejandro Severo era el mejor en Racing, más allá de la frustración en el score, pero fue sustituido. Racing extrañaba la referencia de Sebastián Sosa, por eso entró y además sumó la experiencia de un trotamundos. Quiso el cervecero, todo el partido quiso. Da Silva tuvo el descuento a boca de jarro, pero Jorge Soto se lo negó; el arquero brindó seguridad y jugó con el tiempo y la ansiedad local.
Supo plegarse incluso la visita ante el empuje local. Aquello quizás supone un valor extra en lo colectivo. América de Cali, un equipo histórico, convirtió el tercero sobre el final, pero Racing, pasada la hora, pudo por fin llevar la pelota a las redes y estampar el gol uruguayo. El pitazo final encontró un resultado final de 3-1 a favor de los caleños. Esto sigue y ahora habrá que mirar para adelante; ahora a Racing le toca enfrentar a Huracán, que le ganó a Corinthians, y luego al timão paulista.
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