Los 2.400 metros del Gran Premio José Pedro Ramírez fueron excitación pura desde que sonó la campana de largada. Los más de 8 millones de pesos en premios eran la plegaria en cada boleto, en cada grito.

Obstacle, pingo brasileño, era el candidato en las apuestas y arrancó a marcar presencia desde el vamos. Fue prácticamente toda la carrera como líder. Parecía, incluso, que nadie le sacaría el triunfo. Sin embargo, en la recta final, en los últimos 300 metros, arremetieron con todo Native Extreme –otro caballo brasuca, el gran retador de Obstacle– y Pluto. Ambos pasaron como flecha a Obstacle, dejándolo en el tercer lugar del podio, y definieron cabeza a cabeza. Fue Native Extreme con la monta de Joao H Moreira quien ganó el Ramírez, mientras que Pluto, en las riendas de Carlos Lavor, se llevó el segundo lugar.

Otras premiaciones

Minutos antes de las 16.00 se corrió el primer gran premio de los que estaban fijados: el Pedro Piñeyrúa, que tenía un pozo para repartir en premios de 3.432.000 pesos. Fue la novena carrera en salir a la pista y tuvo como ganador a Herr Kitten de Brasil, que tuvo como jinete al propio Lavor, experiente jockey carioca. Herr Kitten, de gran arremetida en la recta final, le ganó por un hocico a Si Señor (Vagner Leal), mientras que en el tercer lugar entró Latte Macchiato (Pedro A Muñiz), otro de los caballos brasileños de la competencia.

En el entorno de las 18.00 el que salió a escena fue el Gran Premio Ciudad de Montevideo-Presidente Jorge Batlle. Martana, con la monta de Martín Valle, fue quien se impuso en el disco, sacando varios cuerpos de distancia, y confirmó su favoritismo. Detrás de la yegua argentina completaron el podio la brasileña Truco e Flor, segunda con la conducción de Carlos Lavor, y tercera Vecchia Signorina, que tuvo como jockey a Joao Moreira. El Ciudad de Montevideo repartió 4.784.000 millones de pesos en premios.

El último gran premio fue, además, la última carrera del 6 de enero: el Gran Premio Maroñas, que repartió poco más de 1,7 millones de pesos en premios. Los tres caballos que pintaban bien en las apuestas eran Little Roy, el favorito, Storm Summer, el enemigo, y Oliver, que podía ser la sorpresa. Sin embargo, ninguno de ellos se llevó el premio: el ganador fue el número 5, Comandante Rapha, conducido por José da Silva. En el segundo puesto entró Loco Jorge, mientras que el podio lo completó Peligrosa.

El Messi del turf

Esta edición del Ramírez sumó, además, una relevancia global inédita con la presencia del legendario Lanfranco Frankie Dettori, que corrió por primera vez en Uruguay en el marco de su gira de despedida. Ícono indiscutido del turf contemporáneo, el jinete italiano desembarcó en Montevideo con un palmarés que superó las 280 victorias de grupo 1.

Dettori, también conocido como “el Messi del turf”, compitió en varias carreras, destacándose en la séptima, en la que ganó el premio Sofitel Montevideo Casino Carrasco & Spa. Además, compitió en otras tres carreras: el Piñeyrúa, donde terminó penúltimo; la carrera seis, en la que partió como favorito, pero no pudo estar en el podio; y en la segunda carrera, en la que terminó lejos del ganador. Además, el excapitán de la selección uruguaya de fútbol Diego Godín le regaló una camiseta de Uruguay con el número 7.