De acuerdo con el prejuicio inmediato cargado con el resultado de la ida, Liverpool tendrá una difícil tarea este martes en el Atanasio Girardot de Medellín –o en la pantalla que esté a disponibilidad a las 21.30 de Uruguay por ESPN 2–, cuando visite a Independiente Medellín en el partido de vuelta de la segunda fase de la Copa Libertadores. Deberá ganar para clasificar, después de haber caído en Montevideo 2-1.

Los elementos de la versión gratuita del prejuicio elaboran el silogismo de que los de Belvedere, si cuando debieron ganar en Montevideo –la ley del prejuicio copero dice que de local hay que ganar, aunque la localía no implique ventaja alguna– perdieron, es casi imposible ganar cuando sean visitantes. La victoria es condición necesaria para acceder a la tercera fase, asegurarse 600.000 dólares más y prepararse para un trimestre de actividad internacional que ofrecerá seis partidos en la fase de grupos de la Libertadores o de la Sudamericana.

Lógica pura

la diaria tiene una versión que, por racional, no es inaccesible. Indica que si cuando jugaron en el Viera el martes pasado resultó una contienda de fuerzas parejas, en la que pareció hasta el final que empatarían y en la que por momentos se pudo vislumbrar que podía ganar Liverpool, no hay que pensar que es tarea imposible ganarle en casa al gigante de la montaña. Qué dejaríamos entonces para Juventud de Las Piedras, que en la primera fase perdió en Montevideo y después tuvo que ir a ganarle en la altura de los 2.800 metros sobre el nivel del mar a la Católica y clasificar épicamente.

No sabemos cómo encasillaría Vaz Ferreira este tipo de razonamiento a las apuradas, pero parece un paralogismo. Esto es un argumento o razonamiento inválido que se plantea sin una voluntad de engaño, y que tiene la forma de un silogismo. A diferencia de un sofisma, un argumento falso o erróneo, pero aparentemente correcto, el paralogismo no depende de una confusión malintencionada en los términos, sino de un error de razonamiento.

Veamos. Los colombianos, dirigidos por Alejandro Restrepo –que no podrá estar en la cancha dado que fue expulsado en el Viera– ganaron 2-1 la ida con goles de Francisco Fydriszewski y –en la última jugada del partido– del ex Nacional Hayen Palacios, que entró volando por la franja derecha en los minutos que jugó. El zaguero argentino Santiago Strasorier lo había empatado para los negros de la cuchilla con un cabezazo en el que venció al maragato Salvador Ichazo, que tuvo una gran noche al ser decisivo para que Liverpool no anotara más.

Los uruguayos, que no desplegaron su mejor juego, pudieron neutralizar en buena parte del partido las virtudes individuales y colectivas del DIM; incluso lo superaron, pero aun así perdieron. ¿No podrán hacer lo mismo y ganar en el estadio de la alcaldía de Medellín, el Atanasio Girardot, que es el segundo en cuanto a aforo de toda Colombia?

Además, para sumar argumentaciones que no solo dependan de la capacidad de exposición que puedan tener los futbolistas del equipo uruguayo, hay que poner en la bolsa de argumentos la teoría de que el DIM tiene mejores resultados de visitante que de local, condición en la que no gana desde el año pasado.

Filosofía en la cancha

Camilo Speranza podría colocar desde el arranque al extremo argentino Ramiro Degregorio, que ha jugado muy bien y fue determinante en su equipo en el empate ante Cerro en el Tróccoli, y además esta vez sí podría ingresar desde el arranque el zurdo floridense Diego Romero, que por fatiga muscular no empezó jugando en la ida. La duda está en cómo conformará el mediocampo, en donde están seguros Martín Rabuñal y Nicolás Garayalde, y el tercero podría ser Federico Martínez, tirado un poco más atrás de lo habitual. El equipo podría formar con Martín Campaña; Facundo Perdomo, Enzo Castillo, Santiago Laquidaín, Romero; Martínez, Garayalde, Rabuñal; Degregorio, Renzo Machado y Facundo Barceló.

Independiente Medellín, donde también está el delantero de la ciudad de Progreso Enzo Larrosa, jugaría con Palacios desde el arranque y por el flanco derecho, por lo que su oncena sería con el maragato Ichazo; Leyser Chaverra, Kevin Mantilla, José Ortiz; Esneyder Mena, Didier Moreno, Halam Loboa, Francisco Chaverra; Palacios, John Montaño y Fydriszewski.

El partido estará arbitrado por los brasileños Anderson Daronco, Bruno Pires y Bruno Boschilia, y se podrá ver en ESPN y Disney+. El ganador de esta serie jugará en tercera fase con el vencedor del cruce entre Juventud y Guaraní de Asunción, cuyo primer partido terminó empatado sin goles en Montevideo.