Hace una semana atrás, en su vuelta a la titularidad en Barcelona, Ronald Araújo hizo un gol en la victoria 2-1 a Albacete por la Copa del Rey. El festejo fue doble, tanto para el defensor como para el club. Tras su reaparición en el 11 titular, el referente de Uruguay y del Barça decidió hablar por primera vez sobre el proceso psicológico que lo mantuvo alejado de las canchas desde aquel fatídico partido en Londres en noviembre de 2025, cuando se fue expulsado.

Si bien aquella tarjeta roja en Stamford Bridge podía considerarse un error deportivo, para Araújo fue el síntoma de algo más profundo. Ronald confesó que la decisión de parar fue la respuesta a un malestar que arrastraba desde hacía tiempo. “Ya no venía bien hace mucho tiempo, quizás más de un año y medio que no me sentía bien. Uno intenta ser fuerte, quizás por las raíces que tiene, de dónde viene, empieza a tirar para adelante, pero yo sentía que no estaba bien”, admitió a Mundo Deportivo.

Araújo explicó que, a pesar de su característica garra, entendió que el esfuerzo físico no era suficiente para tapar el dolor emocional: “Llevaba un año y medio con ansiedad que se volvió depresión, y estaba jugando así”, reveló. Y no es una revelación más, tratándose del fútbol, un deporte donde culturalmente se suele confundir fortaleza con silencio, un silencio que esconde debilidad. Sin embargo, Araújo dio un paso al frente para visibilizar su salud mental.

El zaguero detalló cómo fue el proceso de admitir que necesitaba apoyo externo para recuperar su esencia. “No me estaba sintiendo yo y en ese momento fue cuando hice clic y dije: algo está pasando, necesito levantar la mano y pedir ayuda. Yo soy de los que se guarda todo para sí, pero también hay que entender que hay profesionales que te pueden ayudar”, reflexionó.

Hoy, siendo otra vez uno de los que portan el brazalete de capitán del Barcelona, Ronald asegura sentirse una persona “totalmente diferente” tras trabajar con profesionales y refugiarse en su fe y su familia. El uruguayo, además, dejó un mensaje para los hinchas que a veces olvidan la humanidad detrás de quienes se visten de futbolistas: “Al final, nosotros somos personas más allá de futbolistas. No todo es dinero, no todo es fama. Uno también sufre por las cosas que pasan dentro de la cancha [...]”, dijo, antes de concluir con un agradecimiento “a la gente, porque vi mucho el apoyo en ese tiempo que decidí parar y eso ayuda”.