Uno de los líderes del campeonato jugó a las 13.00 de un día laboral. Era un partido entre dos clubes muy arraigados a su barrio, con mucha gente en su zona de influencia. El marco de público no fue malo, pero estuvo lejos del ideal. Las excusas de sayaguenses y tejanos fueron moneda corriente en el mediodía del jueves para escapar de las actividades laborales y llegar corriendo a la cancha, para cortar la semana alimentando la pasión.

El partido terminó 1-1, resultado que no le sirvió a ninguno de los dos. El locatario se bajó de la cima, dejando a Peñarol como único líder del Apertura y sabiendo que el próximo domingo deberá visitar el Campeón del Siglo. El gaucho solamente está arriba de Wanderers en la tabla del descenso, y si bien perdió solo un encuentro de los últimos cinco, la necesidad de victorias se impone en La Teja.

La tranquilidad del gol

En el primer tiempo no pasó mucho, pero Racing se fue con un gol de ventaja al descanso que le dio tranquilidad. Cuando el trámite todavía se estaba armando, Rodrigo Dudok le ganó la cuerda a Mauro Martín por el segundo palo y aprovechó el rebote corto que dejó Andrés Mehring tras el cabezazo de Tomás Habib.

Eso les alcanzó a los de Sayago para dominar el primer tiempo con un libreto claro: pelotazos a dividir con su delantero central y desde ahí ganar la segunda pelota. Si bien le resultó para avanzar en el campo, no logró traducirlo en situaciones de gol. La más clara fue de contragolpe, con Dudok, que habilitó bien a Bautista Tomatis, pero el argentino remató débil a manos de su compatriota Mehring.

Que los dos entrenadores hayan planteado el partido con línea de cinco explica, en parte, lo chato de los primeros 30 minutos. Progreso, carente de ideas y claramente bajo desde lo anímico producto del mal pasar en el campeonato, se repitió en pelotazos hacia jugadores más bajos que los defensores, lo que llevó a que los zagueros de la escuelita terminaran con chichones.

En los minutos finales, Leonel Rocco cambió el sistema sin variantes de nombres; el equipo se plantó mejor con un 4-4-2, y en una segunda pelota logró la jugada más clara: Ayrton Cougo definió por arriba de Federico Varese, pero la pelota dio en el horizontal y salió.

Desde la táctica

Rocco metió cambios para el segundo tiempo, parando un equipo mucho más ofensivo con los ingresos de Facundo de León y Nahuel López. El equipo quedó partido, por lo que los primeros minutos del segundo tiempo fueron con tránsito libre en la mitad de la cancha.

Tomatis obligó a una gran atajada de Mehring en un tiro libre que parecía ponerle la tapa al juego. De respuesta, en la mejor jugada colectiva de la tarde, Agustín Paz dejó de cara al gol a De León, que hizo gala de su velocidad para quedar mano a mano y estampar el empate.

A Racing le costó el ajuste, Guillermo Cotugno sufrió con López, fue amonestado y debió salir. Los primeros 15 minutos fueron de los tejanos, que dominaron y pudieron pasar a ganar.

Christian Chambian acomodó el equipo y, al igual que su rival, pasó a formar 4-4-2. La escuelita inclinó la cancha hacia el arco de Mehring, que jugó un partido aparte con los hinchas locatarios que estaban atrás de su arco, con algunos gestos que le valieron la amarilla, aunque también cayó un proyectil que no llegó a impactar pero que denunció Andrés Matonte.

El locatario tuvo varios tiro libres cercanos pero no tuvo fluidez para generar situaciones claras, y las contras de Progreso fueron perdiendo efectividad, sobre todo cuando se quedó con diez por la bien decretada expulsión de Agustín Pinheiro.

Racing terminó atacando por inercia pero sin ideas, llenando de pelotas aéreas que fueron bien controladas por Mehring, que se tiró para ser atendido un par de veces y acrecentó el malhumor de la tribuna locataria, que debió conformarse con un punto de locatario.