La ineficacia ofensiva condenó a Nacional. El tricolor se nubló en la generación de juego y no supo cómo vulnerar al rival. No es nuevo, porque le viene pasando seguido, aunque en las ocasiones anteriores no perdía y acá sí, para colmo de males de local y contra Peñarol. Ni siquiera los cambios introducidos por Viera lograron cambiarle la cara a Nacional. Lo más destacado fue un tiro de Nicolás Diente López, pero el arquero carbonero la atajó de buena forma.
Uno por uno tricolor
Luis Mejía (5): el panameño hizo un partido correcto, estuvo rápido cuando le tocó salir a cortar lejos del arco, pero no pudo hacer nada en el tiro de gracia que inclinó el resultado para su rival.
Juan Pintado (5): luces y sombras en el lateral derecho; luces cuando se fue arriba y tiró buenos centros, como manda el manual del lateral; opaco porque sufrió cuando le jugaron en la espalda.
Sebastián Coates (-): tuvo un cierre providencial y se lesionó; estaba jugando con la solvencia que lo caracteriza. Se fue re caliente.
Julián Millán (6): buen clásico del colombiano, que al final del partido se despidió del club porque seguirá su carrera en el Fluminense brasileño.
Camilo Cándido (5): es el lateral izquierdo que fueron a buscar en el período de pases, pero no lo buscaron en el partido para que incidiera; correcto en defensa, pero no pudo desplegar su zancada ofensiva.
Lucas Rodríguez (4): perdió más de las que ganó en la mitad de la cancha y eso lo sintió su equipo.
Luciano Boggio (5): no desplegó todo su potencial, en parte porque jugando de doble cinco se sintió como encerrado, sin la libertad para transitar la cancha.
Tomás Verón (5): jugó abierto por derecha, de extremo, una posición en la que no es habitual, pero hizo un buen partido, sobre todo en los 20 minutos iniciales del segundo tiempo, donde estuvo picante y complicó con buenas jugadas.
Rodrigo Martínez (5): bien el chiquilín, no le pesó jugar un partido de esta clase; hizo mejores minutos en el primer tiempo, después se fue desdibujando. En defensa hizo un corte clave ante Arezo.
Maximiliano Gómez (5): empezó el partido como para comerse la cancha o, como mínimo, complicarles la noche a los defensores de Peñarol, pero fue al revés, cayó siempre en la trampa defensiva y no tuvo chances de gol.
Maximiliano Silvera (4): está lejos, lejísimo de encontrar su mejor versión; no logra adaptarse a su nuevo equipo, tampoco encuentra goles, y para eso lo trajeron.
Ingresaron
Agustín Rogel (4): volvió, pero lejos de lo que se imaginaba. Primero, suplantando a un compañero lesionado; segundo, sin firmeza en defensa; tercero, dudando y –por dubitativo– dejando habilitado a Arezo para la carrera de su gol.
Nicolás Lodeiro (5): entró media hora, pero no aportó soluciones al escaso juego de su equipo; tampoco estuvo certero en las pelotas detenidas.
Baltasar Barcia (5): buenos minutos, malos centros; jugó casi media hora, ganó un par de veces por derecha, buscó el final de la cancha, pero se equivocó en los últimos pases.
Nicolás López (-): en los pocos minutos que jugó –evidentemente no está al 100%, porque si no no se explica– hizo más que casi todos sus compañeros.
Gonzalo Carneiro (-): corrió, chocó, perdió las pocas que tuvo.