Este viernes a las 18.00, por la quinta jornada de la Liga de Naciones de Conmebol que sirve como proceso clasificatorio para el Mundial de Brasil 2027, las selecciones femeninas de Perú y Uruguay se miden en el estadio Inca Garcilaso de la Vega de Cusco. El encuentro se presenta como una instancia muy importante para las mujeres uruguayas, que ocupan la penúltima posición de la tabla con apenas 2 puntos tras tres presentaciones. Pero, sin exagerar, pudo haber tenido hasta los 9 puntos que disputó con Argentina en el Centenario, con Paraguay en Asunción y con Ecuador en el Viera en el último juego de las ventanas de 2025. Ahora tiene la urgencia de abandonar el fondo y la necesidad de adaptarse rápidamente a los 3.400 metros de altitud.

La actualidad de la selección uruguaya está marcada por la búsqueda de un equilibrio que le ha sido esquivo en los empates ante Argentina y Ecuador. Para este compromiso, el cuerpo técnico ha decidido apostar por el máximo potencial disponible desde el arranque, entendiendo que el margen de error es nulo. La principal novedad radica en la consolidación de su frente de ataque estelar, dejando de lado cualquier especulación sobre la dosificación de cargas.

El plantel llega con el impulso de las jugadoras que militan en el exterior, entre las que destaca el aporte de quienes compiten en Brasil y España, que aportan el roce internacional necesario para sostener el ritmo de juego en las condiciones extremas de la ciudad imperial peruana. El equipo dirigido por Ariel Longo inicia una triple fecha de alto desgaste que continuará en la altura de El Alto ante Bolivia y cerrará en el estadio Centenario frente a Chile. Realizaron amistosos en la altura de Quito en marzo, en los que Uruguay ganó 3-2 uno y empató en la revancha ante la selección ecuatoriana.

Por su parte, el seleccionado de Perú, bajo la conducción de Antonio Spinelli, llega a este duelo con la obligación de recuperarse tras la dura derrota sufrida ante Venezuela. La prensa limeña ha reportado una concentración total en Cusco para aprovechar la localía. En el plantel destacan figuras del medio local, especialmente del club Universitario. No se reportan bajas de último momento ni casos de indisciplina, por lo que las incaicas dispondrán de su mejor once para intentar hacerse fuertes en casa. Históricamente, los duelos entre ambos combinados han sido de paridad absoluta, pero el factor geográfico y la presión por los cupos directos —que en este certamen son solo para el líder y el escolta— añaden un componente de tensión adicional al trámite del partido.

En cuanto a la alineación probable, Uruguay saltará al campo con Josefina Villanueva en el arco; la línea defensiva estará compuesta por Laura Felipe, Yannel Correa, Stephanie Lacoste y Fátima Barone. En el centro del terreno, el despliegue físico y la marca estarán a cargo de la gran capitana Pamela González y Ximena Velazco, acompañadas por la dinámica de Alaides Paz y Pilar González por las bandas. En el ataque, la gran noticia es la titularidad de Esperanza Pizarro, quien tras demostrar su vigencia y recuperación física en los recientes amistosos ante Ecuador, formará la dupla ofensiva junto a la velocidad de Belén Aquino. Por el lado de Perú, se espera que formen con Maryory Sánchez; Scarleth Flores, Fabiola Herrera, Gisella Pino y Rosa Castro; Claudia Cagnina, Emily Flores, Geraldine Cisneros en la zona media; dejando en ofensiva a Xioczana Canales y Pierina Núñez.

Las y los hinchas de la celeste en Uruguay podrán seguir las alternativas del juego a través de las señales de DSports y la plataforma DGO. En una competencia donde cada unidad perdida se paga caro, la celeste sale a buscar en Cusco una victoria que le devuelva el oxígeno y la ilusión de clasificar de forma directa a la próxima cita mundialista.