Este miércoles a las 23.00, por la segunda fecha del grupo C de la Copa Sudamericana, se enfrentan Millonarios y Boston River en el estadio Nemesio Camacho, El Campín de Bogotá. El sastre llega a la capital colombiana con la urgencia de sumar tras el traspié en el debut frente a San Pablo en el Centenario, donde cayó por la mínima, en la noche de lo que el viento se llevó. Actualmente el equipo rojiverde ocupa la tercera posición de la serie, sin unidades, compartiendo el fondo con su rival de turno, que también llega golpeado luego de ser doblegado por O’Higgins en Chile. La tabla no miente y este duelo de necesitados marcará si el conjunto uruguayo tiene espalda para pelear la clasificación directa o si su camino internacional empieza a complicarse y hay que pensar en entreverarse en el segundo lugar.

El conjunto dirigido por Ignacio Ithurralde viene de un fin de semana triste en el plano doméstico tras perder 2-0 con Defensor en el Franzini. Esa derrota caló hondo porque el técnico decidió no rotar el plantel de forma masiva, apostando a mantener el ritmo de competencia, pero el equipo se vio falto de ideas y con un desgaste físico evidente que preocupa para la altura bogotana. A esto se suma una baja sensible: el duraznense Fredy Martínez quedó descartado por una luxación de clavícula, lo que debilita el flanco izquierdo con su defensa y su creatividad.

Ithurralde, que sabe bien lo que es jugar y ganar en El Campín, tras su laureado paso por Millonarios en 2012, intentará transmitirles a sus dirigidos la paciencia necesaria para manejar el ahogo de los 2.600 metros. Sin embargo, la realidad futbolística del equipo está en reconstrucción y la falta de peso ofensivo tras la salida de figuras clave obliga a que el orden táctico sea extremo si pretenden rescatar algo de una cancha y, sobre todo, de una experiencia vital que el entrenador conoce bien de cuando sacaba y sacaba con la azul bogotana.

Millonarios, el gigante azul de Bogotá, atraviesa una etapa de transición bajo el mando del argentino Fabián Bustos tras la salida de Hernán Torres. El equipo cafetero llega con la sangre en el ojo tras su estreno fallido y necesita validar su favoritismo. La prensa colombiana confirma bajas de peso como la de Daniel Cataño, mientras que el capitán David Mackalister Silva llega entre algodones. La gran incógnita que desvela a los medios locales es la presencia de Radamel Falcao García: el Tigre arrastra una carga física importante en sus isquiotibiales y, aunque sumó minutos en el clásico bogotano del domingo que terminó 1-1, el cuerpo técnico evalúa si lanzarlo desde el arranque o preservarlo como una carta de fuste para el complemento.

En la zaga, el uruguayo Édgar Elizalde se perfila como titular para aportar la voz de mando en un fondo que ha mostrado fisuras. El casupense está en el Millos desde este año y tuvo participación en el clásico del domingo. El morbo de la noche lo pone el reencuentro de la parcialidad local con Ithurralde, que como zaguero fue pilar en la estrella 14 en la final contra Nacional de Medellín y que vuelve con el buzo de DT para intentar amargarles la noche.

El 11 probable de Boston River para saltar al césped de El Campín se perfila con Bruno Antúnez en el arco; una línea de cuatro conformada por Juan Acosta, Mateo Rivero, Martín González e Ignacio Fernández; en el medio, Jairo O’Neill, Federico Dafonte, Francisco Barrios y Agustín Amado; y arriba, Francisco Bonfiglio y Yaír González.

Por el lado de los locales, Millonarios alinearía a Diego Novoa bajo los tres palos; Carlos Sarabia, Álex Moreno Paz, el oriental Elizalde y Sebastián Valencia en el fondo; Mateo García, el panameño Jovany Welch y Daniel Giraldo en la zona de volantes; dejando arriba a Leonardo Castro, Radamel Falcao y Rodrigo Contreras.

La justicia estará a cargo de una cuaterna ecuatoriana liderada por Guillermo Guerrero como árbitro principal, secundado por sus compatriotas en las bandas. El encuentro será transmitido en directo a través de la señal de DSports y en streaming por DGO.