Albion le ganó 3-2 a Nacional en el estadio Centenario, está tercero en el Apertura y cada vez más lejos de la zona roja del descenso. Otro monumental partido de Álvaro López y un cerco defensivo férreo en la segunda mitad fueron las claves del triunfo.
Ataque supera defensa
El primer tiempo se fue con cuatro goles, con una clara tendencia a la superioridad que hubo en las ofensivas sobre las defensas. Nacional había comenzado bien de mitad de cancha hacia adelante, pero a los 16 minutos perdía por dos goles. Hubo errores puntuales; primero Federico Bais, que cometió un penal absurdo, y luego una falla grosera del golero Ignacio Suárez, que regaló un balón en la salida para que llegara el segundo.
Obviamente Albion también tuvo virtudes. Las principales en los pies de Álvaro López, que anotó desde el punto blanco y asistió en el segundo para Carlos Airala, de gran primer tiempo. El pionero no perdonó, como debe hacer un equipo que quiere ganarle a un grande en el Centenario.
Federico Nieves decidió que su equipo saliera jugando por abajo, y Jorge Bava respondió con una presión al hombre en todo el campo. A Albion se le complicó salir, pero con el paso de los minutos fue ganando confianza para saltear alguna línea y empujar para ganar la segunda pelota.
De todas formas, en una buena arrancada de Tomás Verón Lupi por derecha, Juan Cruz de los Santos apareció por el segundo palo para descontar. Todas las virtudes que Nacional pudo tener atacando para la Ámsterdam quedaron en el olvido cuando defendió cerca de su gente en la Colombes. Los laterales Bais y Juan Pintado tuvieron un partido flojísimo, mientras que Suárez no dio seguridad cuando le llegó la pelota para jugar.
El tercer gol de Albion fue culto al fútbol moderno, una sucesión de pases precisos, con cambio de banda incluido. Desde la derecha llegó el centro, Hernán Toledo la dejó pasar y López dio un golpe certero y esquinado. El goleador del campeonato, en el equipo que más goles convirtió en el torneo. El pionero se fue 3-1 al descanso y la silbatina del público tricolor se hizo sentir en el Centenario.
El aguante
A Albion le quedaba margen de mejora desde lo defensivo y lo hizo en el complemento. Se plantó en una férrea línea de cinco con seguridad en duelos aéreos para bancar los envíos de Nacional. Además, el pionero continuó tratando bien el balón para alejarse de su área con posesión y juego asociado.
El tricolor se repitió en centros como único argumento para ir a buscar el descuento. Baltasar Barcia le dio más profundidad por derecha, mientras que De los Santos trancó el juego por izquierda. Cuando el trámite estaba a punto de caerse definitivamente, Agustín Rogel descontó en un entrevero en el área rival. Se encendió el equipo en cancha y el público en las tribunas. Sin juego pero con diez minutos para rescatar alguna unidad.
El cierre, incluso con los seis de descuento, se esfumó rápido entre caídas de Sebastián Jaume, una atajada monumental en la última, pelotazos frontales y centros mal tirados. Albion se quedó con un triunfazo, el cuarto al hilo, para seguir lejos en el descenso e ilusionarse con un 2027 internacional.