Rodrigo Bentancur volvió a encender las alarmas en Uruguay. El volante tuvo que salir con molestias del partido con Aston Villa, encuentro en el que había sido titular, y que, para suerte de los spurs, ganaron 2-1 y lograron salir de la zona del descenso. La molestia, sin gestos evidentes de dolor en el uruguayo, pareció muscular y el cambio, más bien, uno de esos que son para no arriesgarlo –faltaban 20 minutos y ganaban 2-0–.
El contexto reciente de Lolo es, de alguna manera, lo que explica la preocupación. Bentancur viene de atravesar una lesión importante que lo mantuvo varios meses alejado de la competencia oficial y requirió intervención quirúrgica. Su retorno había sido planificado de forma progresiva, sumando minutos de a poco y con un seguimiento estrecho de las cargas, con el objetivo de llegar en buenas condiciones físicas al tramo decisivo de la temporada y, lógicamente, al Mundial. En ese escenario, cualquier nueva molestia en la misma zona o en una región asociada se interpreta como un posible factor de riesgo. Hay que agregar, también, que esa planificación se vio alterada por la necesidad de su club, que está peleando por mantener la categoría cuando quedan tres fechas para que el campeonato termine.
A falta de un comunicado oficial de Tottenham, desde la selección de Marcelo Bielsa la situación se sigue con atención. Bentancur es una pieza clave en el mediocampo de Uruguay, tanto por su capacidad para participar en la elaboración de juego como por su aporte en la presión y la ocupación de espacios: se nota cuando está y también se siente cuando no juega. Cualquier eventual baja o limitación física impactaría en la planificación del cuerpo técnico y en la estructura de juego que se proyecta para el Mundial.
La preocupación por el Lolo no es que crezca ni mucho menos, pero el cierre de la temporada previo al Mundial ya viene golpeado con lesiones en grandes jugadores, en su mayoría por roturas de ligamentos u otras graves como el tendón de Aquiles. Rodrygo, Serge Gnabry o Hugo Ekitiké encabezan una lista de los que ya no estarán, y detrás de esos nombres hay otra gran hoja donde se escriben algunos que son duda.