La actividad de la industria manufacturera aumentó 4,2% interanual durante julio, según informó el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin considerar el aporte de la refinería de Ancap, el incremento fue levemente mayor y se ubicó en 4,4%. El núcleo industrial, por su parte, creció 2,2%, lo que supone una desaceleración en términos interanuales con relación a lo observado durante junio (4,4%).
Comparativa interanual
El crecimiento de la producción industrial volvió a presentar diferencias importantes entre las distintas ramas que integran el sector. Según el análisis elaborado por el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), las principales ramas que operan en zonas francas tuvieron una incidencia positiva sobre el desempeño sectorial: la producción correspondiente a elaboración de comidas y platos preparados aumentó 12,8% frente al mismo mes del año pasado, mientras que la de fabricación de pasta de celulosa, papel y cartón creció 5,3%.
Al agrupar las distintas ramas en función de su inserción comercial, el mayor dinamismo se observó entre las industrias exportadoras, cuya producción aumentó 7,6% interanual. Dentro de este grupo destacó la elaboración de productos de molinería de arroz y elaboración de aceite de arroz, con un incremento de 29%, y el procesamiento y conservación de pescados, crustáceos y moluscos, que más que duplicó su producción con respecto a julio del 2025 (118,1%).
Por su parte, las ramas manufactureras sustitutivas de importaciones aumentaron su producción 4,1%. En este caso, las mayores incidencias corresponden a la fabricación de abonos y compuestos de nitrógeno, fabricación de plásticos y caucho sintético en formas primarias, que creció 58%, y a la fabricación de productos farmacéuticos, sustancias químicas medicinales y productos botánicos, con una expansión de 7%.
En menor medida también crecieron la agrupación de comercio intrarrama (3,2%) y las llamadas industrias de bajo comercio (2,3%). En el primer caso, la expansión se explica por el desempeño de las dos ramas ya analizadas, que son las dos que operan bajo régimen de zona franca, mientras que en el segundo el crecimiento se recostó esencialmente sobre la elaboración de productos de panadería (16,5%).
Indicadores laborales
A diferencia de lo observado durante junio, los últimos datos evidencian una leve mejora en la órbita laboral del sector. Por un lado, el índice de horas trabajadas aumentó 2,6%, luego del escaso avance que exhibió el mes pasado (0,3%). El índice de personal ocupado, por otra parte, mostró una variación muy leve, aunque positiva (0,1%). Esto último implica una mejora, dado que en junio el indicador había retrocedido un 3%.
Utilización de la capacidad instalada
Desde el informe pasado el INE comenzó a informar sobre el nivel de utilización de la capacidad instalada, a efectos de recoger qué proporción de la capacidad productiva potencial sectorial está efectivamente en uso. Para julio, los datos pautaron un retroceso de apenas tres décimas con relación al mes anterior (de 70,3% a 70%), pero una mejora marginal frente al mismo mes del año pasado (69,2%).
En este caso, los dos sectores de actividad que marcan los extremos del ordenamiento son, por un lado, el de productos de madera, papel e impresión (85,9%), y, por el otro, el de productos textiles, prendas de vestir y cuero (49,2%).
