Por segundo año consecutivo, durante unos días bajó considerablemente el promedio de edad en la sede del Instituto Técnico Regional Suroeste de la Universidad Tecnológica (Utec), ubicada en Fray Bentos. El viernes terminó la edición 2018 de la feria Bricks and Bits, un espacio en el que más de 1.100 niños y adolescentes “aprendieron jugando” sobre robótica, orientados por estudiantes de la Utec.

Ezequiel Aleman, coordinador del programa de lenguas del departamento de programas especiales de la universidad, contó a la diaria que la iniciativa surge de la convicción de que es necesario que los estudiantes aprendan haciendo cosas para otros, ya que, de esa forma, aprenden y se motivan más. Con la orientación de docentes, 45 alumnos de la Utec diseñaron las distintas actividades para escolares y liceales de la zona. Las actividades consistieron en que los niños programaran un robot para realizar diferentes consignas, que fueran capaces de manejar drones y jugaran mediante la realidad virtual. Además, otra de las actividades invitaba a los niños a construir sus propios juguetes por medio de las tecnologías disponibles.

Aleman recordó que si bien cuando empezó a trabajar en la Utec su responsabilidad consistía en dictar un curso convencional de inglés, se encontraba con el problema de que sus estudiantes venían con niveles previos del idioma muy desparejos. En ese momento, se desarrolló una primera modalidad alternativa que fue un sistema de tutorías en línea de acuerdo al nivel de cada joven. De todas formas, el docente quería vincular la enseñanza del idioma con los aspectos técnico-académicos de la carrera en mecatrónica de la Utec. Aleman sostuvo que los estudiantes se quejaban de que tenían pocas instancias prácticas y de taller, por lo que desde el programa que coordina lanzaron un taller de ensamble de drones, al que invitaron a escuelas de la zona. En 2017, esa experiencia dio lugar a Bricks and Bits, ya que se extendió a una feria de tecnologías educativas con stands en los que había desafíos de programación, mecánica y robótica. El año pasado, 1.200 niños y adolescentes pasaron por el local de la Utec en Fray Bentos. Al igual que ocurrirá este año, en 2017 la feria se trasladó a ciudades como Mercedes, Dolores, Young o Durazno, y en total llegaron a 2.500 participantes.

Para trasladar la feria, desde la universidad buscarán estudiantes interesados en obtener créditos por medio de actividades especiales. Una de ellas será la posibilidad de dirigir desafíos para niños en este tipo de ferias, en las que se apunta a que se genere una red de difusión a nivel local para que más escolares y liceales puedan participar en la experiencia.

Más allá

Si bien Aleman destacó que para los niños y adolescentes las actividades de la feria son muy divertidas e interactivas, no está conforme con el hecho de que sólo se genere una intervención puntual que no ayuda a colaborar más sostenidamente con los demás subsistemas. En ese sentido, la Utec contratará a dos docentes para que el coordinador quede a cargo de programas de más largo plazo. Por ejemplo, Aleman se imagina que un estudiante de la Utec trabaje en el diseño de circuitos durante dos o tres meses con niños de una determinada localidad.

Investigación

Este año, la feria Bricks and Bits contó con el apoyo de la Universidad de Nottingham, ya que sus actividades de preparación y ejecución fueron objeto de estudio de un proyecto de investigación. Alemán explicó que, en el marco de la learning science (en castellano, ciencia del aprendizaje) se busca comprender los comportamientos de los individuos en los procesos de diseño, con el objetivo de mejorar resultados. En este caso, se estudió qué tipo de roles asumen los estudiantes en los equipos que diseñaron las actividades de la feria y también aspectos relacionados con el género. Al respecto, se preguntaron cómo se sentían las mujeres en el proceso de diseño grupal. En síntesis, se trata de ver qué tipo de interacciones se dan en un grupo para entender por qué hay grupos que funcionan mal y otros que funcionan bien, teniendo en cuenta los productos finales logrados.

Desde la Utec defienden que sus estudiantes aprendan al mismo tiempo en que “construyen algo para otros”, porque además de aprender más, están desarrollando la capacidad de empatizar con el otro. El coordinador explicó que la idea es que los futuros profesionales diseñen soluciones a partir de la escucha de las necesidades de otras personas. Por ejemplo, mencionó que para el desarrollo de las actividades de la feria Bricks and Bits, los estudiantes debieron mantener entrevistas previas con escolares, para conocer qué tipo de juguetes prefieren.

Aleman entiende que es clave la generación de contextos para que los aprendizajes tengan un significado. Como ejemplo, mencionó el caso del inglés, al que muchos jóvenes no le encuentran un sentido porque no tienen instancias concretas en las que aplicar sus conocimientos del idioma. Para contrarrestarlo, explicó que en la Utec se generan instancias para que tengan que intercambiar con estudiantes del exterior que hablan en inglés, como forma de que lo que aprenden curricularmente pueda ser aplicado en el corto plazo.