Las tres estudiantes de magisterio que el 14 de agosto, Día de los Mártires Estudiantiles, fueron individualizadas por la Policía después de una pintada en el edificio de los Institutos Normales de Montevideo, este lunes concurrieron a declarar al Juzgado de Faltas de la calle Bartolomé Mitre.

Después de que las jóvenes dieron declaración, la Fiscalía entendió que no había méritos para formalizarlas, según explicó a la diaria uno de sus abogados, Gonzalo Galíndez. Según explicó Galíndez, para llegar a esa resolución se valoró especialmente que se trató de una actividad convocada por el centro de estudiantes y que no se generó un deterioro del edificio, ya que la pintura es fácilmente lavable.

Cecilia, Camila y Elina a la salida del juzgado de Bartolomé  Mitre

Cecilia, Camila y Elina a la salida del juzgado de Bartolomé Mitre

Foto: Ernesto Ryan

Al salir de declarar, las estudiantes agradecieron a quienes las acompañaron, en el marco de una convocatoria del Centro de Estudiantes de Magisterio (CEM) que fue acompañada por otros sindicatos de la educación y organizaciones sociales. Desde el CEM se había llamado a concentrar en la plaza Independencia a las 13.00, dos horas antes de la citación judicial. Pocos minutos antes de la hora, la concentración se transformó en movilización y se trasladó a la puerta del juzgado.

Bajo la atenta mirada de la Policía, que incluso pretendió pedirles los datos a algunos de los manifestantes, militantes estudiantiles de varios gremios cortaron la calle y se hicieron sentir en la puerta del juzgado. Con carteles que reclamaban libertad de expresión y de protesta, un bombo y un altoparlante, le pusieron ritmo a la espera entonando varias piezas del cancionero estudiantil del momento.

Estudiantes en la puerta del Juzgado de Bartolomé Mitre

Estudiantes en la puerta del Juzgado de Bartolomé Mitre

Foto: Ernesto Ryan

Con quienes aguantaron hasta su salida como auditorio, las estudiantes citadas tomaron el altoparlante y en la puerta del juzgado acusaron a las autoridades de la educación de “malgastar recursos” tapando las pintadas que hacen los gremios. Según dijeron las integrantes del CEM, ello es para “tapar las irregularidades del sistema educativo” que ellas ven a diario “desde adentro”. En ese sentido, apuntaron contra los “recortes” de horas docentes y contra la reforma del bachillerato que desde el gobierno de la educación se quiere “imponer”. “Los muros fueron, son y serán nuestros”, cerró el discurso de las militantes a quienes se les tomó declaración.

De esa forma, se cumplió el objetivo de las estudiantes, que pretendían que no hubiera consecuencias judiciales para quienes fueron indagadas.

Cecilia, luego de declarar en el Juzgado de Bartolomé Mitre

Cecilia, luego de declarar en el Juzgado de Bartolomé Mitre

Foto: Ernesto Ryan

En contexto

Pocos días después del 14 de agosto, el CEM denunció públicamente que, luego de las pintadas, los policías que se presentaron en los Institutos Normales les dijeron que el Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) había sido el organismo que denunció la pintada, y que tenían que tomar sus datos personales. Según se afirmó desde el centro de estudiantes, los efectivos policiales aseguraron que el pedido se debía a cuestiones protocolares y que “no iba a pasar nada”, según difundieron en un comunicado. No obstante, en las siguientes 48 horas las tres militantes recibieron la citación para que se presentaran en una seccional policial y luego, la citación al juzgado de faltas, donde debían presentarse este lunes.

Según dijo Galíndez, en la audiencia “no quedó claro” quién hizo la denuncia. Si bien en un primer momento los policías señalaron que el Codicen, el abogado se quedó con la sensación de que los efectivos policiales actuaron por su cuenta al pasar por el edificio donde se estudia la carrera magisterial.