En diciembre del año pasado los lineamientos con respecto al futuro del Ciclo Básico Rural Semipresencial fueron cambiantes: primero se anunció que en 2025 iba a dejar de existir, pero luego de que padres y madres de estudiantes que cursan este plan en el departamento de Maldonado se movilizaran para frenar su eliminación la Dirección General de Educación Secundaria (DGES) cambió de opinión y afirmó que la modalidad continuaría.

Sin embargo, llegado el inicio del año lectivo, la opción de cursada nunca comenzó en el departamento de Maldonado. Así lo informaron a la diaria padres y madres de estudiantes que cursan Ciclo Básico Rural Semipresencial en el departamento. Según supo la diaria, no es excepcionalidad de Maldonado, sino que ningún departamento en el que se ejecuta el plan pudo comenzar las clases.

De acuerdo a las familias de Maldonado, la explicación es la siguiente: en febrero las horas docentes no habían sido cargadas al pizarrón de horas para que los docentes eligieran, por lo que desde entonces los padres y madres se comunicaron en reiteradas ocasiones con las distintas autoridades, hasta que finalmente las horas para ser docentes del Ciclo Básico Rural Semipresencial en Maldonado fueron cargadas.

Sin embargo, desaparecieron antes del día en el que los docentes tenían la elección de horas, por lo que ninguno pudo tomarlas. Según explicaron, al comienzo las autoridades alegaron que se trató de un “error administrativo”, pero luego la inspectora regional les señaló que dieron de baja las horas “por el plan educativo, vinculado a la reforma educativa, ya que las horas, como estaban, tenían que estar cargadas de forma diferente”.

“Mientras tanto, nuestros hijos e hijas del medio rural siguen sin empezar las clases y los docentes siguen sin elegir”, manifestaron. Concretamente, aseguraron que son alrededor de 40 estudiantes que están sin clases, ya que no les brindaron una alternativa para que puedan comenzar el año lectivo bajo otra modalidad, ni siquiera la de “ir algunos días” de manera presencial. Asimismo, señalaron que la cantidad de estudiantes incluso puede ser más, ya que saben de casos que han querido anotarse pero no han podido, porque el plan no está habilitado.

“Estamos en el limbo y estamos preguntando todo el tiempo; hace un mes que los chiquilines están sin clase, clases que no van a recuperar”, dijeron. De acuerdo a las familias, el sentimiento de los padres y madres es de “mucha impotencia” y de que están “atados de pies y manos”.

Otro de los temas pendientes, que debido al contexto actual lo pasaron a segundo plano, es que la modalidad también incluya el dictado de cuarto año, es decir, primero de bachillerato, ya que muchos estudiantes sólo pueden continuar sus estudios por la semipresencialidad. “Nadie debería quedarse sin poder estudiar por un tema geográfico o económico”, señalaban a la diaria tiempo atrás.

Al respecto, contaron que tuvieron una reunión con la inspectora regional hace dos semanas para explicarle su reclamo, y les respondió que averiguará sobre el proceso del expediente. “Pero primero queremos que se resuelva” que en Ciclo Básico tengan las clases, aseguraron.

Los detalles del Plan

La propuesta de dicha modalidad comenzó en Maldonado en 2018, pero se extendió a estudiantes de otros departamentos: Rocha, Florida y Treinta y Tres. En concreto, el plan es una “modalidad destinada a adolescentes y jóvenes que viven en áreas rurales sin oferta educativa cercana a su lugar de residencia y que o bien hayan finalizado primaria o bien no hayan completado el ciclo básico”.

Con una duración de tres años, la modalidad implica una articulación entre actividades virtuales y otras presenciales que varían y dependen de las necesidades de los estudiantes en acuerdo con los equipos docentes.