Una de las principales novedades que trajo la Transformación Curricular Integral (TCI) realizada en el gobierno anterior fue la creación de una orientación de bachillerato General en Secundaria. Según se argumentó en su momento, se trató de una definición que apuntó a que más adolescentes puedan terminar la educación media en tiempo y forma. Concretamente, se tuvieron en cuenta algunos diagnósticos que marcan que la tradición propedéutica del bachillerato en Uruguay va en contra del sentido que ese tramo tiene en sí mismo, ya que hasta ahora las orientaciones se definían únicamente en función de futuros tránsitos en la educación terciaria, algo que no todos los estudiantes tienen claro en la adolescencia.
Con la llegada del Frente Amplio al gobierno nacional y la promesa de revisar la TCI, se instaló la interrogante sobre qué ocurriría con la política curricular y, entre otros aspectos, con los bachilleratos que comenzaron a aplicarse en todos los grados por primera vez en 2025. Finalmente, el Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) definió volver a trayectos de salida similares a los estipulados antes de la TCI, pero se mantuvo la opción de bachillerato General.
En diálogo con la diaria, Manuel Oroño, director general de Educación Secundaria, dijo que, desde que asumieron, las actuales autoridades dejaron claro que no se cortaría ninguno de los planes que estaban en marcha el año pasado. Por un lado, Oroño habló de que el anuncio apuntó a atender las expectativas generadas con el cambio de gobierno y, por el otro, a la necesidad de hacer “una evaluación fundamentada” de las distintas propuestas antes de realizar cambios de fondo.
Respecto del bachillerato General, que se instrumentó por primera vez el año pasado, indicó que en muchas zonas del país “tuvo poca demanda”, particularmente en Montevideo, donde la cantidad de estudiantes inscriptos fue “bajísima”. Según datos del Monitor Educativo de Secundaria, sólo 540 de los 20.300 estudiantes del último grado de la educación media superior optaron por la orientación General en 2025. En Montevideo, departamento que concentra al 30% de la matrícula total de bachillerato, el año pasado sólo 42 estudiantes cursaron la orientación General.
No obstante, Oroño indicó que también es verdad que el nuevo trayecto “ayudó bastante” en otros departamentos “donde la oferta educativa no puede ser tan diversa”. “Hay liceos pequeños que tienen pocos alumnos donde no podés abrir una [opción de] ingeniería, biológico, arquitectura, porque no podés abrir un grupo con un estudiante. Pero sí podés abrir un bachillerato General”, señaló. En ese sentido, el jerarca dijo que, en esos casos, se generaban grupos de unos 10 o 12 estudiantes que cursan la opción General y “eso potencia al grupo”.
Según lo definido en 2023, en el marco de la TCI, el bachillerato General está compuesto por una grilla de materias fijas, integrada por Administración y Emprendedurismo, Historia, Matemática, Ciudadanía y Participación y Territorio y Sociedad. Esta propuesta curricular puede ser complementada con distintas asignaturas opcionales para el último año de bachillerato. Más allá de que los programas de las asignaturas están todavía en proceso de elaboración, en principio el Codicen definió no realizar modificaciones al trayecto, más allá de algún cambio de nombre que se alinee a lo definido en otros grados, por ejemplo, con la sustitución del término “emprendedurismo” por “economía para jóvenes” y la vuelta de Geografía en lugar de Territorio y Sociedad.
Oroño señaló que en 2026 se realizará un trabajo de evaluación profunda de todas las propuestas que tiene Secundaria para la culminación del liceo. Según dijo, se detendrán especialmente en los planes para estudiantes mayores con extraedad, ya que hay varias propuestas para esa población. El objetivo será el que ya han planteado autoridades de ANEP para el quinquenio: lograr que más jóvenes y adolescentes egresen de la educación obligatoria. “Ahora tenemos muchos planes, queremos ponerlos a discusión para ver cómo los mejoramos, para que, efectivamente, sean atractivos y que puedan culminar lo antes posible”, dijo Oroño.
En ese marco, estarán sobre la mesa los cambios que hizo la TCI y las modificaciones que el Codicen aprobó en 2025, según planteó.