Con la Universidad Nacional de Educación (Uned) en el horizonte luego de que el Poder Ejecutivo remitiera al Parlamento el proyecto de ley para su creación, el Consejo de Formación en Educación (CFE) restituyó la estructura académica que había sido implementada en el anterior gobierno del Frente Amplio y desarmada en el quinquenio anterior.

Según dijo a la diaria Walter Fernández Val, presidente del CFE, “el desmantelamiento” de la estructura académica, que dejó sin efecto decenas de cargos de coordinadores de departamentos e institutos, está asociado a los cambios curriculares aplicados en el gobierno anterior. El jerarca señaló que “la aprobación del Plan 2023 implicó la instalación de mecanismos de decisión contrarios a las lógicas de participación que se venían desarrollando en años anteriores y de las estructuras técnicas que ya estaban instituidas”.

Más allá de que con la eliminación de los coordinadores de los cinco institutos y 29 departamentos el funcionamiento de esas estructuras institucionales quedó trunca, las distintas salas docentes se siguieron autoconvocando, por ejemplo, para analizar los cambios curriculares propuestos en el quinquenio anterior.

Fernández Val detalló que una de las prioridades de las actuales autoridades fue la reinstalación de esas estructuras y también de varias comisiones con participación de estudiantes, docentes y egresados. Por ello, a fines de octubre, el consejo solicitó a las distintas salas académicas que se reunieran para designar candidatos a coordinadores que debían cumplir con ciertos parámetros académicos establecidos por el CFE.

Dicha reunión se dio en noviembre y en los días posteriores los docentes de todo el país pudieron votar entre los candidatos de su instituto o departamento a través de un formulario electrónico. Luego, el CFE homologó los nombres más votados que cumplían los requisitos; en el caso de los que no los cumplían, Fernández Val detalló que se debió volver a hacer elecciones con nuevos candidatos.

Los salarios de los coordinadores serán financiados con la supresión de los cargos de mentores, que se crearon en la administración anterior y sus contratos, que vencen el 28 de febrero, no serán renovados. Fernández Val detalló que el CFE cuenta en total con unos 70 cargos de mentores y que algunos de ellos fueron renunciando en el correr del último año. Según valoró el jerarca, su principal función era la de asesorar a docentes y directores en la aplicación de la transformación curricular orientada por competencias y ello “contraviene la rica tradición pedagógica” de Uruguay.

Los coordinadores ya están en funciones y, según explicó el presidente del CFE, este año tendrán una tarea primordial, que será la elaboración de nuevos planes de estudio para las carreras del organismo, que tiene a su cargo la formación del 98% de los futuros educadores de Uruguay.

De todas formas, la elaboración de un nuevo plan no será tarea exclusiva de los coordinadores, ya que el consejo exhortó a las direcciones de centros e institutos a la conformación de las comisiones locales de carrera, conformadas por los órdenes estudiantil, docente y egresado, para luego pasar a conformar la comisión a nivel nacional. Fernández Val consideró que el trabajo participativo en esos espacios será “fundamental” para lograr nuevos planes para las carreras de magisterio, profesorado, educación social, maestro técnico, profesor técnico y maestro en primera infancia.

Además, el jerarca señaló que los nuevos planes serán tratados por la Asamblea Técnico Docente (ATD), tanto a nivel de centro educativo como en su instancia nacional. Según dijo, cuando se realicen las ATD a nivel local también se organizarán encuentros estudiantiles en cada uno de los 32 centros e institutos con los que cuenta el CFE. “Le damos una importancia fundamental al orden estudiantil dado que es uno de los órdenes del gobierno universitario; en la anterior administración prácticamente no se tuvieron en cuenta ninguno de sus aportes”, sostuvo.

A partir del trabajo de las coordinaciones académicas, la ATD, las comisiones de carrera y la Comisión de Enseñanza, Desarrollo y Diseño Curricular, Fernández Val entendió que los nuevos planes serán elaborados por una estructura que le dará un “soporte de carácter universitario”.

Se prevé que los nuevos planes para la formación de educadores comiencen a implementarse en 2027

Si bien algunos actores de la formación docente reclamaron durante el año pasado la eliminación del Plan 2023, Fernández Val consideró que en ocho meses “era imposible” generar una nueva propuesta con esta metodología de trabajo que busca emular el funcionamiento de una universidad. Por eso, las autoridades políticas se plantearon que las nuevas propuestas puedan ser implementadas en 2027.

Para que ello ocurra, la comisión de enseñanza elaboró, y el CFE aprobó, una hoja de ruta que establece que ya en febrero se realicen dos encuentros con las salas nacionales académicas. El primero abordará las líneas generales del nuevo plan y el segundo dará tratamiento a “propuestas ya más afinadas por especialidad y carrera”, dijo Fernández Val, quien agregó que en marzo ya están convocadas las ATD y los encuentros estudiantiles por centro.

Consultado sobre la viabilidad de diseñar nuevos planes en 2026, el presidente del CFE dijo que, si bien “son pocos meses” de trabajo, “no se parte desde cero”, ya que se tendrán en cuenta algunos planes que habían sido elaborados en el período 2015-2020. En concreto, se refirió a los planes que “la anterior administración dejó truncos”, en referencia a algunas propuestas que llegaron a implementarse y otras cuya aprobación final por parte de la Administración Nacional de Educación Pública quedó pendiente. “Es una buena base para empezar a discutir, a lo cual nosotros le agregamos que la política curricular de este período plantea que los nuevos planes tienen que contemplar las funciones universitarias de investigación, extensión y enseñanza, pero también la práctica docente”, planteó el jerarca.

En 2026 se aplicarán algunos ajustes puntuales al Plan 2023

De todas formas, el CFE definió el año pasado la realización de algunos ajustes puntuales al Plan 2023, de forma de enmendar algunas situaciones que consideraron necesarias y que se podían modificar sin cambiar el plan. Según especificó Fernández Val, dichos ajustes fueron propuestos por la Comisión de Enseñanza, Desarrollo y Diseño Curricular y, según resumió, se trata de “reclamos de los docentes de hace años”.

En concreto, se volvieron a separar carreras que la transformación curricular había fusionado, como los profesorados de Sociología y Derecho y varias carreras técnicas, como mecánica automotriz y electricidad automotriz, electrónica y electrotecnia, y producción animal y producción vegetariana. Además, el jerarca detalló que se incorporaron algunas unidades curriculares optativas como Educación en derechos humanos, Educación sexual integral, Educación e inclusión y Educación rural.

Al mismo tiempo, el CFE trabajó para paliar uno de los “problemas grandes” del plan aprobado en la administración anterior, que es su elevada carga horaria, que “complica la cursada y ralentiza el tránsito de los estudiantes”. Según explicó Fernández Val, el plan cuenta con 5.500 horas de clase, “cuando en cualquier carrera universitaria similar los planes andan por las 3.000 o 3.500 horas”.

Al respecto, el jerarca contó que el consejo aprobó una reducción de alrededor del 10% en la carga horaria estudiantil en primer y cuarto año, sin que haya afectación de la carga horaria docente. Según completó, en esos casos ese 10% de horas se trasladó a otras tareas, concretamente, acompañamiento o tutorías de estudiantes.