El consejero electo por los docentes de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Julián Mazzoni, estuvo en La mañana de la diaria y abordó el “Plan de egreso y titulación de docentes en ejercicio de educación media” que aprobó el Consejo Directivo Central (Codicen) y empezó a implementar este año para que los docentes que no están recibidos pero dan clases puedan titularse.
“Yo ya sabía que iba a tener problemas y por eso lo quise trasladar inmediatamente”, señaló Mazzoni y contó que, una vez resuelto en octubre, lo comunicó a los sindicatos. Sobre la implementación, dijo que el proceso está encabezado por una comisión que trabaja en Codicen integrada por la Dirección Ejecutiva de Políticas Educativas y representantes de primaria, secundaria, UTU y el Consejo de Formación en Educación: “Habían tenido una primera reunión donde solamente concurrió UTU” y en ella “empezaron las tareas”, dijo.
“Lo que tiene que quedar claro es: la aprobación fue en general, los criterios se pueden modificar”, apuntó. Dijo que este último punto se conversó en el Consejo Directivo Central de la ANEP y –en una cita al presidente de la institución, Pablo Caggiani– advirtió que “nada está grabado en piedra”, por ejemplo “los ocho años [de ejercicio] y el 71 de puntaje” en el total de la carrera, los criterios planteados para discernir quién podría acceder a la titulación.
“Todavía no pasó por la aprobación general. Hemos insistido, y también el Codicen en su conjunto aprueba esta postura, de que esto sin negociación colectiva no puede salir”, acotó. Agregó que la ley de negociación colectiva para los funcionarios públicos así lo establece cuando “va a haber modificaciones en las condiciones de trabajo” y agregó que el último convenio salarial entre el Codicen y la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay planteó que “algunos temas de política educativa van a pasar también por la negociación colectiva”.
Dijo que el reconocimiento “no es un regalo”, sino que implica completar lo que en principio serían créditos en una carrera que actualmente tiene un total de 370 y el componente que está en discusión son “los famosos 90 créditos por la experiencia”. “La posición que tengo es que en primer lugar corresponde profundizar la negociación colectiva”, reiteró, y valoró que la posición que adoptó la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes) “abre la posibilidad de una negociación” y el tema “hay que resolverlo a la interna de los sindicatos”.
Aunque “entiende perfectamente” el punto de vista de quienes terminaron la carrera, aseveró que el plan “no le va a cambiar la vida a nadie” y “no va a desplazar a nadie”, sino “estabilizar”. “Es una discusión que plantea profundamente los problemas que tiene la educación pública y esto finalmente tiene que ver con las cuestiones presupuestales. Para tener un verdadero plan que asegure que todos recorran el camino correcto y todo lo demás, necesitás muchos fondos. Entre otras cosas, los que obtengan título van a tener inmediatamente un aumento del 7,5%”, sostuvo.
Docentes en ejercicio pero sin título ascienden al 20%
Sobre los docentes que dan clases pero sin un título, Mazzoni dijo que “históricamente esto siempre pasó”, porque se ingresaba como profesor interino y, tras concursar, era posible acceder a la efectividad sin título. “Esto funcionó así desde tiempos inmemoriales”, aseguró y dijo que el porcentaje de docentes en funciones sin título asciende al 20%.
Apuntó hacia “algunos antecedentes”. Dijo que la llamada “ley Craviotto” hizo que en 1985 se efectivizara “a todos los docentes que no tenían título”. A su vez, señaló que en 2008 “se estableció la obligatoriedad de título para la educación media-básica”, pero “en los hechos no se concretó nunca”.
“En la Ley General de Educación actual, la Ley de Urgente Consideración (LUC) modificó el artículo 69 y ahora plantea que para ser efectivo hay que tener título, pero simultáneamente –en su literal B del artículo 69– establece que corresponde a la ANEP encontrar un mecanismo para que aquellos docentes que están ejerciendo y no tienen título, puedan ser titulados”, afirmó.
Para Mazzoni, la decisión debe ser “por única vez”. Consideró que la pretensión de que todos tengan título es “válida”, porque “en los procesos de efectivización siempre prevaleció”, pero las horas que quedaban libres tras los concursos “se fueron llenando con docentes que no tenían título pero que tenían preparación” a medida que se masificó.
El comunicado del Sindicato de Docentes de Formación en Educación, que se declaró en preconflicto, comparó la iniciativa con el mecanismo de reconocimiento para la formación universitaria que implementó el gobierno pasado. Sin embargo, Mazzoni opinó que no tiene “nada que ver”, porque la medida anterior era para “darle rango universitario a títulos que ya estaban otorgados” y la actual “tiene que ver realmente con las necesidades del sistema”.
