En el marco de la Rendición de Cuentas, la Universidad de la República (Udelar) solicitó 3.900 millones de pesos incrementales para 2027, pero el articulado, que ya se aprobó en la Cámara de Diputados, le asigna 100 millones para becas estudiantiles. Su rector, Héctor Cancela, dijo a La mañana de la diaria que en la cámara baja “no hubo una discusión a fondo del proyecto presentado por la Universidad” y, más allá de que los recursos se traducirán en unas 650 becas adicionales, existe “una cantidad de rubros también muy significativos que han quedado por el camino”, por lo que insistirán en el Senado.
Según Cancela, los 3.900 millones de pesos representan “lo que haría falta para llegar a la situación ideal”. No obstante, ante recursos limitados, una prioridad está en el interior del país, puesto que allí el desarrollo de la Universidad “ha sido muy acelerado, pero no está completo”, con departamentos que solicitan nuevas sedes o una mayor oferta académica.
“En los lugares donde tenemos mayor desarrollo, en realidad lo que tenemos es un desborde estudiantil. Ha crecido tanto la matrícula que no alcanzan los docentes, los funcionarios, en muchos casos no alcanzan los espacios físicos y creemos que ese es un proceso que no puede detenerse aquí”, señaló. En ese sentido, un “objetivo muy importante” es acceder a un incremento adicional a lo que ya se votó para volcar en departamentos del interior, algo que creen que “puede tener un apoyo en todos los partidos” porque es una problemática que también se plantea desde las intendencias.
Otro rubro que entienden prioritario es el “plan de democratización del acceso a la educación superior” que elaboraron en conjunto con la Administración Nacional de Educación Pública y la Universidad del Trabajo. Apunta a “mejorar tanto el egreso desde secundaria como el ingreso a los estudios superiores y particularmente la retención en primer año”, ya que es preciso atender una diversidad de trayectorias. Aunque ANEP cuenta con recursos para ese fin, la Udelar no. De conseguirlos, la prioridad será “reforzar los trayectos en el primer año” y priorizar “poder retenerlos”. Señaló que la tasa de deserción para el primer año es de 25% y, aunque existen varios factores, a veces la oferta “no necesariamente se adecúa al perfil de los estudiantes”.
Otras prioridades son “la retención de las y los jóvenes investigadores” a través del programa de Dedicación Total que “ha quedado desfinanciado”, afectando a 30 jóvenes y, por otro lado, lo vinculado a los temas edilicios y la necesidad de “ampliar algunas sedes como la de Salto y la de Rivera”, entre otras, incluyendo situaciones en la capital del país.
Sobre el Hospital de Clínicas, reparó en que “se necesitarían unos 4 millones de dólares” para concretar el movimiento del block quirúrgico hacia el primer piso y otro millón adicional para “poder armar lo que se llama el ‘búnker’ de protección radiológica donde alojar un equipo de radiocirugía y radioterapia”, ambos “apoyos bien específicos” que permitirían “ir dando pasos hacia ese hospital 2030”.
“Todo lo que son gastos e inversiones en Udelar es un monto que se recibe fijo en pesos, es decir, que año a año tiene un deterioro por inflación. Alrededor de un 20% del presupuesto de la Udelar pierde, este año habrá perdido un 3%”, indicó. En ese sentido, si el incremento que recibe la institución es menor que ese porcentaje, en definitiva estará “perdiendo valor en términos absolutos”. Para revertirlo, se requiere “una inversión más decidida en educación” y, aunque este año hubo “una decisión” en ese sentido, aún debe ser mayor.
Suspensión de La gran Palestina: el proceso “ha sido un poco instrumentalizado”
Este mes, el Centro de Estudiantes de Información y Comunicación (Ceico) suspendió la exhibición del documental La gran Palestina –que se presentó como realizada en vínculo con Hamas– tras reclamos de legisladores de la Coalición Republicana. Cancela explicó que tienen una habilitación para emitir películas en la Facultad de Información y Comunicación, pero dijo que el proceso “ha sido un poco instrumentalizado” y “se le ha puesto una carga que no corresponde del todo con lo que fue la realidad del punto”.
Explicó que, aunque el Ceico efectivamente programó la película, circuló un afiche con su logo que no habían autorizado y consideraron que sugería un “foco” que no era el que pretendían, lo que derivó en la suspensión. Con todo, Cancela señaló que hubo “actores que quisieron interpretar que la suspensión se dio por sus intervenciones frente a decanato”, pero aclaró que “no fue el caso” ya que las autoridades no solicitaron la suspensión: “No creemos en la censura previa, ya la vivimos en épocas muy, muy oscuras”.
En mayo, la Udelar solicitó una reunión a la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo tras conocerse la creación de un grupo de trabajo para tratar el antisemitismo. Cancela explicó que la solicitud se dio porque querían “trasladar las resoluciones que la Udelar había tomado a fines del año pasado”, cuando adhirió a la Declaración de Jerusalén, una definición “clara, operativa y que tiene además el mérito de no confundir la crítica a un gobierno con lo que es el antisemitismo per se”.
Tras percatarse de que estaban invitados al grupo, la reunión perdió sentido y el delegado de Udelar se incorporó al trabajo. Sobre el trabajo del ámbito hasta el momento, valoró que está trabajando “en forma seria”, hay visiones distintas a su interna, no cuentan con “ninguna objeción” y creen que “es bueno mantener una presencia en un ámbito donde puede haber visiones complementarias sobre este fenómeno”.
