La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, anunció que a partir de junio todas las escuelas del país tendrán disponibles productos de gestión menstrual gratuitos. “Es un camino para que el gobierno aborde directamente la pobreza, ayude a incrementar la asistencia en las escuelas y logre un impacto positivo en el bienestar de las niñas”, aseguró la mandataria. Se estima que costará una inversión de aproximadamente 18 millones de dólares hasta 2024.

La medida llega después de un plan piloto que el país desarrolló el año pasado en 15 escuelas de la región de Waikato, identificadas como las más necesitadas. Esa iniciativa benefició a cerca de 3.200 estudiantes. “Las jóvenes no deberían perder parte de su educación por algo que es normal para más de la mitad de la población [...] La respuesta positiva de las escuelas y las estudiantes nos ha animado a expandir la iniciativa a todos los colegios de Nueva Zelanda”, explicó Ardern en una conferencia en el colegio Fairfield, que forma parte del programa piloto.

Allí también estaba presente la ministra de Asuntos para la Mujer, Jan Tinetti, quien aseguró que el piloto había contribuido a identificar múltiples problemas vinculados a la menstruación en los entornos escolares como vergüenza, estigma, molestias, desconocimiento sobre cómo utilizarlos, ausentismo o no poder afrontar los costos. Esto último –denominado “pobreza del período menstrual”- empuja a muchas niñas, adolescentes y mujeres a tener que optar por alternativas insalubres, que pueden derivar en infecciones o enfermedades.

“El feedback del plan piloto mostró que brindar opciones era importante, tanto en los tipos de productos como en la forma en que se accede a ellos”, señaló Tinetti. “Las estudiantes también dijeron que querían información sobre la menstruación, los productos y otros elementos prácticos para gestionar su período menstrual, así como el seguimiento y saber cuándo y a quién acudir para obtener ayuda”, detalló.

Según una encuesta realizada por Yputh19 Survey, 12% de las estudiantes de nueve a 13 años afirmaron tener dificultades para acceder a los artículos de higiene menstrual en Nueva Zelanda. Una de cada 12 dijo haber faltado a clase por no poder pagarlos.

Con esta medida, Nueva Zelanda se suma a la lista de países que busca combatir la pobreza del período menstrual. A la cabeza está Escocia, que en noviembre se convirtió en el primer país del mundo con acceso gratuito y universal a artículos para la menstruación. Escocia había dado el primer paso en 2018 cuando anunció que las toallitas y los tampones serían gratis en liceos y universidades.

En Uruguay, la diputada María Eugenia Roselló, del Partido Colorado, presentó el año pasado un proyecto de ley que busca crear una “canasta higiénica menstrual” para todas las “personas menstruantes” que son beneficiarias de la Tarjeta Uruguay Social del Ministerio de Desarrollo Social.

El jueves, tras conocer el anuncio de Ardern, Roselló escribió en Twitter: “¡Excelente noticia! Este año tenemos la esperanza de que se apruebe en Uruguay nuestra propuesta presentada en junio para poder darle a las mujeres y niñas más vulnerables los productos de higiene menstrual. También en Uruguay queremos erradicar la pobreza menstrual”.