La consultora Ipsos publicó en estos días, en el marco del 8M, su informe anual sobre percepciones respecto de la igualdad de género a nivel global. El estudio, que consultó a 23.268 personas adultas de 29 países de todos los continentes, concluye que la igualdad de género es importante para la mayoría, pero el avance se percibe estancado: si bien 68% de las personas dice que lograr la igualdad de género es “muy o bastante importante”, 52% cree que los esfuerzos para otorgar los mismos derechos a mujeres y hombres ya han avanzado lo suficiente en sus respectivos países.

El estudio también muestra que, a nivel global, hay más apoyo a la igualdad que identificación con el feminismo, en tanto solo 39% de la población se define como feminista.

Ipsos destaca que los varones de la generación Z son el grupo con opiniones más tradicionales sobre roles de género, lo que contradice directamente la idea de que las nuevas generaciones sean más progresistas.

Además, aunque la mayoría cree que las tareas domésticas y de cuidados deberían ser compartidas (73%), la sociedad sigue asociando esas responsabilidades con las mujeres (51% considera, de hecho, que ellas son “naturalmente mejores” que los varones en el cuidado de infancias) y la provisión económica con los hombres (40% afirma que se espera que ellos sean los responsables de “generar dinero” en la familia).

Los países latinoamericanos relevados son Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú; Uruguay no está incluido.

La supuesta “amenaza” de la igualdad de género contra los hombres

El informe revela que 44% de la población mundial considera que “hemos llegado tan lejos al promover la igualdad de las mujeres que estamos discriminando a los hombres”. A nivel global, el país en donde la población apoya más esta afirmación es Tailandia (80%) y, en América Latina, lideran México (66%) y Chile (65%). En contrapartida, el país del mundo que menos adhiere a esa idea es Japón (28%) y, en nuestra región, Brasil, aunque el porcentaje es alto: 52%.

Silvia Díaz Fernández, investigadora española especializada en género e integrante del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, explicó en una entrevista para RTVE que el aumento de esta percepción puede atribuirse a “la hipervisibilidad que se les ha dado a los discursos de extrema derecha, que reconstruyen una imagen del feminismo como una fuerza que amenaza a los hombres. Se deja de relacionar el feminismo con la igualdad para relacionarlo con la imposición, calificándolo como un movimiento totalitario y antihombre”.

La investigadora se refirió al término “sexismo moderno” para entender este fenómeno: “Cuando preguntamos a la sociedad si las tareas deben compartirse o si creen que debe haber una presidenta del gobierno, todos estos ítems muchas veces se consideran sexismo tradicional, porque son cosas bastante obvias. Pero ¿qué pasa cuando preguntamos sobre cuestiones relacionadas con el sexismo moderno? Que muchas veces la gente asume que estamos en una sociedad ya igualitaria y, por tanto, todas aquellas leyes que van a promocionar la discriminación positiva a las mujeres pues se da por hecho que discriminan a los hombres”, ahondó.

En Chile, 53% también cree que la promoción de la igualdad de género aumentó la discriminación hacia los hombres. Aun así, 59% de la población chilena piensa que la situación en su país mejoraría con más mujeres en puestos de responsabilidad en el gobierno y en las empresas.

Una explicación que se puede dar a estas cifras es el creciente desconocimiento sobre lo que es el feminismo. La investigadora española explicó que muchas personas confunden el feminismo con el hembrismo. De esta manera, la gente se considera pro iguadad de género y no feminista, sin entender que significan lo mismo. En esa línea, Díaz señaló que la identificación con el feminismo no es igual para todas las edades, y que la generación Z es la que se encuentra más escéptica ante el discurso feminista: “Se le está dando muchísima visibilidad a la idea de que los chicos jóvenes son cada vez más machistas. Para mí eso puede acabar arrastrándolos todavía más hacia posturas extremas”, apuntó.

En este sentido, destacó un matiz importante: que muchos jóvenes no se definan como feministas “no significa necesariamente que estén en contra de la igualdad ni que tengan valores contrarios a los derechos de las mujeres”.

Aun así, el estudio concluye que hay un optimismo moderado frente al futuro de las mujeres jóvenes: a nivel mundial, 55% cree que las jóvenes tendrán una vida mejor que sus madres.

¿Qué sabemos de Uruguay?

Una encuesta de la Usina realizada en febrero de 2024 evidenció que, en Uruguay, 51% de los varones está “muy de acuerdo” o “algo de acuerdo” con que “se ha llegado tan lejos” en la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres que ahora se los está “discriminando” a ellos. Esta percepción es compartida por 39% de las mujeres y, a diferencia de la tendencia global, es mayor entre las personas de 60 años o más (53%).

Al mismo tiempo, 24% de los varones expresó que el avance del movimiento feminista es una “amenaza” para su vida, frente a 11% de las mujeres consultadas, una idea que encontró mayor respaldo entre las personas de entre 30 y 44 años (22%).