La biotecnológica Eolo Pharma, surgida a partir de investigaciones del Institut Pasteur de Montevideo y la Universidad de la República, avanza en el desarrollo de un fármaco contra la obesidad, que, de superar las fases clínicas 2 y 3, podría convertirse en un hito científico y también en un motor económico para el pais, afirmó a la diaria la CEO de la empresa, María Pía Garat.
En 2025, los resultados del fármaco SANA fueron publicados en Nature Metabolism, en los que se reportó una reducción del peso en humanos de alrededor de 3% en dos semanas.
“Hay un mercado tan grande [...] que, llegado el momento, si Eolo Pharma tiene la fortuna de poder hacer un acuerdo económico, va a impactar en el desarrollo, primero en la empresa [...] y después [...] va a impactar económicamente a nivel país”, afirmó Garat, ingeniera en biotecnología y cofundadora de Eolo Pharma.
La investigadora destacó que, si se considera el efecto que tuvo Ozempic en su país de origen, Dinamarca, el fármaco uruguayo SANA podría generar consecuencias similares, además de posicionar a Uruguay como el primer país de Sudamérica en completar un ensayo clínico fase 1 con un medicamento propio.
Garat recordó que cuando Eolo Pharma comenzó su camino en 2016, Uruguay contaba con muy pocas empresas de base científica y tecnológica. “Hoy vemos un derrame económico impresionante: ya hay cerca de 20 startups biotecnológicas, lo que no sólo acerca la ciencia al mercado, sino que también genera nuevas oportunidades laborales para profesionales altamente calificados. [...] Por tanto, ha tenido un impacto positivo relativamente inmediato”, subrayó.
Según un informe de la banca de inversión Morgan Stanley publicado el 8 de agosto de 2025, el mercado mundial de medicamentos contra la obesidad podría alcanzar los 150.000 millones de dólares.
Mientras tanto, Ozempic, lanzado en 2018 y desarrollado por la farmacéutica danesa Novo Nordisk, se transformó en uno de los medicamentos más rentables del mundo. Según una nota de la BBC publicada el 30 de setiembre de 2024, las ganancias de Novo Nordisk en 2023 “se dispararon a más de 12.000 millones de dólares, y su valor de mercado sobrepasó los 600.000 millones, convirtiéndola en la empresa más grande de Europa”.
Impacto a nivel internacional
Fundada por Garat, Carlos Escande, Virginia López y Carlos Batthyany, Eolo Pharma se transformó en la primera empresa biotecnológica de la región en llevar adelante un ensayo clínico fase 1 para un medicamento. En 2025, los resultados de SANA fueron publicados en Nature Metabolism, un hito que, según Garat, consolidó la credibilidad internacional del proyecto.
“Para Uruguay ha sido sumamente importante este paso. [...] El proyecto posiciona a la ciencia y a las capacidades de nuestro país en la región. Además, estos desarrollos van creando profesionales especializados en una industria que antes no existía. [...] A nivel internacional ha llamado mucho la atención; nos ha pasado de hablar con profesionales de la industria tanto en Europa y Estados Unidos, que cuando ven todo lo que hemos hecho, les llama mucho la atención”, destacó.
A nivel global, agregó, sorprende que el proyecto haya avanzado con una inversión relativamente baja. “Uruguay tiene ventajas competitivas: costos menores y una cultura de hacer mucho con pocos recursos”, remarcó.
Origen
Eolo Pharma, que forma parte de Cubo Itaú, nació en 2016 a partir del trabajo que realizaba Garat en el Institut Pasteur de Montevideo. El proyecto contó con el apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación.
“Estaba saliendo de la carrera de ingeniería y tecnología. En ese momento pensé que era una buena oportunidad empezar a emprender. Estaba trabajando con tres investigadores del instituto, ellos ya venían trabajando en una serie de fármacos nuevos que, debido a su perfil y a sus carreras, les había parecido interesante patentarlos. Pero nunca habían dado ese salto de empezar a emprender; me pareció interesante probar a ver de qué se trataba”, relató Garat.
En ese entonces, el equipo venía trabajando en la molécula MVD1, base del actual fármaco SANA, que hoy concentra los principales esfuerzos de la empresa. “Ya completamos la fase 1, y ahora el objetivo es iniciar la fase 2”, explicó.
Cómo actúa
Eolo Pharma desarrolla nuevas moléculas para enfermedades humanas y cuenta hoy con una cartera de unos 60 compuestos. La particularidad de SANA es su mecanismo de acción: estimula la termogénesis, es decir, la quema de grasa mediante la producción de calor corporal.
“Lo que tiene interesante el fármaco SANA es que actúa directamente sobre el tejido adiposo en exceso, [...] lo usa de combustible generando calor y ocasiona que la persona baje de peso. El ejemplo que usamos para explicarlo es que cuando se va al gimnasio, se empieza a transpirar. Lo que hace este fármaco es simular que se está haciendo ejercicio”, dijo Garat.
La investigadora remarcó que no se está creando un mecanismo nuevo, sino que se reproduce el que ya existe en la naturaleza: la termogénesis.
En modelos animales se observó una reducción de peso de hasta 25% en tres semanas. En humanos, durante la fase 1 realizada en Australia, se registró una baja de alrededor 3% en apenas dos semanas, un resultado que la empresa considera “auspicioso” para tratamientos prolongados contra la obesidad.
La experta dijo que una de las ventajas que tiene este fármaco es que podría utilizarse en un período largo de tiempo, debido a que no se han observado efectos secundarios relevantes o que las personas no puedan tolerar el medicamento.
“Lo importante del fármaco no es sólo que adelgacen, sino que el tratamiento sea sostenible en el tiempo, y nosotros confiamos en la forma en que actúa el fármaco, que elimina ese exceso de grasa que uno tiene y lo hace en forma de calor, lo que permite que la persona pueda seguir comiendo, lo cual es beneficioso, porque hace que la persona eventualmente pueda seguir consumiendo todos los nutrientes que necesita. No se trata sólo de adelgazar, sino que además sea de una forma sostenible y saludable”, añadió.
Diferencias con otros tratamientos
A diferencia de la mayoría de los fármacos disponibles, que se basan en la inhibición del apetito, SANA apunta a permitir que la persona mantenga una alimentación normal, mientras reduce la grasa corporal mediante la termogénesis.
“Hoy se están viendo problemas de malnutrición asociados a algunos tratamientos, porque las personas comen menos y dejan de incorporar vitaminas y minerales esenciales. Nuestra propuesta busca evitar eso”, explicó Garat.
La publicación de los resultados en revistas científicas internacionales fue clave para derribar prejuicios. “Al principio, desarrollar fármacos desde Uruguay generaba desconfianza. Después de Nature Metabolism, esas barreras se rompieron”, afirmó.
“No hay que olvidarse de que cuando uno desarrolla fármacos desde una región donde en realidad jamás se había hecho algo así, genera un poco de desconfianza. No es lo mismo desarrollarlo en Estados Unidos, en Europa, donde todos los días se dan estas investigaciones, a que de golpe venga un grupo desde Uruguay, de Sudamérica”, explicó.
El compuesto MVD1, patentado por Eolo Pharma en Estados Unidos y Europa, también muestra potencial para mejorar el metabolismo de la glucosa, lo que lo vuelve prometedor para el tratamiento de la diabetes tipo 2.
Obesidad
La empresa cuenta con un panel de expertos internacionales que son referentes en materia de obesidad a nivel mundial.
“Uno de los puntos más importantes a destacar es que no se puede pensar en el tratamiento de la obesidad con un sólo fármaco, porque no hay un único tratamiento contra la enfermedad que sirva para todas las personas; por eso sigue siendo tan relevante que se sigan desarrollando nuevos fármacos que tengan distintos mecanismos de acción, porque no todos van a responder de igual manera a los fármacos, hay algunos que les va a funcionar muy bien Ozempic, por ejemplo, y hay otros que no les funciona, eso ya está estudiado y reportado”, indicó.
La experta sostuvo que es clave el desarrollo de fármacos contra la obesidad, porque a no a todas las personas les alcanza con un cambio de hábitos.
“Hay personas que sólo con cambio de hábitos es suficiente, pero hay otros individuos que cuando la obesidad está sostenida en el tiempo es muy difícil que vuelvan a tener lo que se le dice un peso saludable sólo con una dieta equilibrada, es bastante complejo. Hay bastante literatura sobre eso. Además, no a todas las personas les funcionan los mismos fármacos,[...] por eso es clave que se sigan desarrollando nuevas terapias, para que justamente se pueda tratar al mayor número de pacientes”, remarcó.
Desafíos y próximos pasos
Garat señaló que Uruguay aún no cuenta con condiciones regulatorias competitivas para ensayos de fase 1, lo que llevó a la empresa a realizar esa etapa en Australia y a proyectar la fase 2 en Chile.
“Las empresas no pueden esperar un año por una aprobación cuando su capital alcanza para dos. Necesitamos marcos más ágiles”, sostuvo. Chile fue elegido por su cercanía geográfica, huso horario compatible y una población con alta prevalencia de obesidad, lo que facilita el reclutamiento de voluntarios.
La empresa estima que el fármaco podría estar listo para su comercialización en unos cinco años.
Para la fase 3, que requiere miles de participantes, Eolo Pharma prevé asociarse con una farmacéutica internacional. “Es muy complejo pensar que una empresa pequeña pueda afrontar sola una fase 3, estamos hablando ya de miles de personas. Ahí es clave construir alianzas con una empresa farmacéutica que tenga experiencia en el rubro y que también pueda desarrollar el fármaco en tiempos mucho más competitivos”, finalizó.