Investigadores del Institut Pasteur de Montevideo y autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) estiman que la vacuna contra la garrapata podría significar un ahorro de millones de dólares para el sector productivo y contribuir a mejorar la competitividad de la carne uruguaya en los mercados internacionales.

En diálogo con la diaria, los creadores de la vacuna, Matías Machado y Agustín Correa, señalaron que las pérdidas anuales causadas por la garrapata superan los 90 millones de dólares.

“Ese monto está explicado principalmente por las enfermedades que transmite la garrapata. A eso se suman los costos de prevención y uno menos visible, pero muy relevante, que es el cierre de mercados”, explicó Machado.

El doctor en Ciencias Biológicas y cofundador de la empresa tecnológica Scaffold Biotech recordó, además, que Uruguay ya ha enfrentado dificultades con China (principal destino de exportación) por la devolución de contenedores debido a la presencia de residuos químicos causados por garrapaticidas, en la carne.

En ese sentido, señaló que, en caso de que se alcancen resultados favorables, “eventualmente” se podría mejorar la competitividad de la carne uruguaya en los mercados internacionales.

“Todo este tipo de herramientas va a favorecer la inocuidad alimenticia, [...] por lo que eventualmente puede dar lugar a una mejora de valorización de los productos. Frente a los países que compran nuestra carne, se va a ver como una señal muy positiva”, añadió.

Desde el MGAP, también se observa con expectativa el desarrollo de esta vacuna. La coordinadora del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, Leticia Luengo, mencionó, en diálogo con la diaria, que desde la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa) se calculó que este ácaro causa pérdidas económicas superiores a 90 millones de dólares.

“Todo lo que sirva para disminuir ese impacto económico, no solamente para el país, sino para los productores, es interesante. El ministerio ha apostado a tratar de ayudar, poniendo funcionarios de sanidad animal que durante noviembre, diciembre y enero trabajaron en los establecimientos probando esta vacuna”, indicó.

Luengo aseguró que en caso de que las pruebas tengan resultados positivos, podrían significar el ahorro de millones de dólares para los productores. Asimismo, la directora de Sanidad Animal, Sandra Acosta, consideró, en diálogo con la diaria, que también podría mejorar la competitividad de la carne uruguaya en los mercados internacionales.

“Si una vacuna permite disminuir la carga parasitaria, el productor va a utilizar menos fármacos, lo que reduce el riesgo de encontrar residuos en la carne. A menor uso de medicamentos, bajan las probabilidades de detección de residuos”, sostuvo.

Por qué es importante

Cuando los investigadores Correa y Machado fueron consultados sobre cuál podría ser el impacto de la vacuna en la economía del país, ambos indicaron que lo primero que se debe tener en cuenta es que la garrapata no sólo le genera un daño al animal en su bienestar y peso, sino que también transmite enfermedades que incluso pueden ocasionar la muerte.

“La herramienta más utilizada hoy son los productos químicos. El problema es que, cuando se usan de forma intensiva, sobre todo en contextos de resistencia, pueden aparecer residuos en la carne, lo que genera problemas en los mercados”, afirmó Correa.

Esto significa que la garrapata ocasiona un problema de salud de los animales y también en el sector exportador, añadió el investigador.

Según un informe del MGAP publicado el 26 de agosto del año pasado, la garrapata constituye “un desafío sanitario y económico para la ganadería” y representa un “problema estructural en la producción bovina”.

El 17 de diciembre, la economista del MGAP Leidy Gorga presentó un análisis sobre el “peso estratégico del sector cárnico en la economía uruguaya y advirtió que los residuos de ectoparasiticidas representan un riesgo real para la inserción internacional del país”.

Gorga señaló que el complejo cárnico representa el 70% de las exportaciones de bienes del país, y recordó que la carne vacuna significa un 30% del valor exportado de bienes agroindustriales, con un 85% de la producción nacional destinada a mercados externos.

La economista destacó el posicionamiento de Uruguay en mercados como China, la Unión Europea y Estados Unidos; no obstante, advirtió que esa posición puede verse comprometida si no se gestionan adecuadamente los riesgos asociados a la inocuidad.

Durante la exposición, señaló que la garrapata causa “pérdidas anuales del orden de los 92 millones de dólares, lo que equivale a aproximadamente 3,4% del valor de la producción primaria de carne, con un rango de incertidumbre que oscila entre 61 y 109 millones de dólares”.

Las acciones del MGAP

El 26 de agosto, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, lanzó el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, que comenzó en noviembre pasado con la administración de vacunas, desarrolladas por el Institut Pasteur, a alrededor de 6.000 animales.

En una conferencia de prensa Fratti resaltó que la aplicación de la vacuna no deja residuos en la carne y sostuvo que la puesta en marcha de este plan permitirá reducir pérdidas cercanas a los 100 millones de dólares por año.

El ministro señaló que “Uruguay está entre los tres países que mejor colocan sus carnes en el exterior, lo cual hace que tenga que demostrar que es prolijo en dicha producción”.

El origen de la vacuna

El desarrollo de la vacuna surgió a partir de un cambio de enfoque de los investigadores, que decidieron aplicar los conocimientos adquiridos durante más de una década en ingeniería de proteínas al área de la salud animal.

“El pasaje de trabajar con proteínas recombinantes al desarrollo de una vacuna fue relativamente corto. Vimos que podíamos volcar ese conocimiento a soluciones concretas para el sector productivo”, relató Correa.

Ambos investigadores observaron que Uruguay y la región enfrentan una situación “muy desafiante” debido a que las garrapatas comenzaron a adquirir resistencia a los acaricidas, por lo que el control de esta plaga está siendo “cada vez más difícil”.

Machado explicó que la vacuna induce una “respuesta inmune” contra un blanco molecular específico de la garrapata. “Cuando la garrapata se alimenta de un animal inmunizado, ingiere anticuerpos que afectan su ciclo de vida, desde la ingesta de sangre hasta la reproducción y la viabilidad de los huevos”, detalló.

En la misma línea, Correa dijo que el efecto de la vacuna se proyecta también sobre las generaciones futuras del parásito, al reducir la cantidad de huevos y su tasa de eclosión.

La visión del ministerio

Desde el MGAP señalaron que el método biológico se encuentra aún en etapa de prueba y que no existen conclusiones definitivas. Además, las autoridades prevén evaluar otras vacunas contra la garrapata que se encuentran en desarrollo en el ámbito privado.

“La lucha contra la garrapata para nosotros es muy importante. Las nuevas herramientas de combate permiten que el productor pueda utilizar menos químicos, lo que significa un menor residuo de garrapaticidas en la carne”, sostuvo Luengo.

Estas vacunas son herramientas “complementarias” al uso de químicos, explicó, y señaló que los antígenos son parte del “control integrado de parásitos”. “Nos parece importante trabajar sobre la extensión y qué podemos esperar de la vacuna, porque tiene formas distintas y se encuentra dentro de un plan de acción sanitario”, afirmó.

Por su parte, Acosta dijo que las vacunas funcionan como una “ayuda más” en un “control integrado”.

“La garrapata es un problema real para el productor; además, han aparecido cepas que son multirresistentes. Sumado a esto, se encuentran los residuos de garrapaticidas en la carne, algo que es muy importante reducir tanto para nuestro mercado, como para el país y el ministerio”, afirmó Luengo.

En febrero, marzo y abril se realizará una revisión de los animales vacunados y posteriormente se difundirán los resultados.

“El ministerio pone los funcionarios a cargo, los productores también disponen de sus animales, personal e instalaciones para poder llevar adelante esta iniciativa. Nosotros, más que nada, estamos esperanzados en buscar alternativas, ya sea esta u otras, que nos ayuden al combate de la parasitosis”, agregó Acosta.

Cifras

Según los ensayos que realizaron los investigadores del Pasteur en conjunto con la Facultad de Veterinaria de la Universidad de la República, los resultados fueron “muy alentadores”, indicó Correa.

“La eficacia [de la vacuna] tiene tres componentes: el conteo de garrapatas, la cantidad de huevos y el porcentaje de eclosiones dando larvas. Para el primer ensayo, [el resultado] fue cercano al 76%, y luego generamos una optimización de la vacuna, con la que realizamos un segundo ensayo posteriormente, que nos dio un 90% de eficacia”, dijo.

Actualmente, en conjunto con el MGAP, llevan adelante un proceso de prueba para confirmar la robustez de la vacuna. “La idea es ver cómo funciona la vacuna en diferentes condiciones ambientales, ecológicas, de cepas de garrapata, de razas de bovinos, con distintas condiciones climáticas, debido a que es una problemática que presenta mucha diversidad”, afirmó Correa.

En noviembre los investigadores y las autoridades comenzaron a aplicar la vacuna. Según Correa, se pretende alcanzar a 4.000 animales que se encuentran distribuidos en diez establecimientos ubicados en siete departamentos del país.

En la presentación de los resultados de esta vacuna, en mayo de 2025, Fratti sostuvo que “los uruguayos tenemos que golpearnos el pecho con esto”. El problema de la garrapata “es una prioridad”, subrayó, y alentó a apoyarse en la investigación científica: “No es un gasto, es una inversión”.

Investigaciones en la región

Consultados sobre si existen vacunas similares en la región, Correa y Machado explicaron que existen decenas de trabajos sobre el desarrollo de métodos biológicos para controlar la garrapata. No obstante, destacaron que hasta el momento las investigaciones disponibles han encontrado que cuando el producto sale de su país o región de origen, tiene una “pobre performance”.

Por último, Machado dijo que en el país se han evaluado otras vacunas que al final no se implementaron por cuestiones de efectividad y producción. “Si logramos que nuestra vacuna funcione en Uruguay y en la región, va a ser un hito importante. Es una vacuna que fue desarrollada completamente en nuestro país”.