La posibilidad de establecer impuestos a las grandes riquezas y destinar la recaudación al desarrollo humano en los países más pobres viene circulando desde hace décadas, pero hasta la fecha no ha logrado implementarse. Pero esto podría cambiar si tiene éxito una propuesta de varias organizaciones no gubernamentales dedicadas a la lucha contra la pobreza, que pone como sujetos obligados del pago de este impuesto a todas las personas que asistieron a las residencias de Jeffrey Epstein. “El resultado a nivel de recaudación no variaría mucho, porque estamos hablando de prácticamente las mismas personas. Lo que cambia es que nadie se animaría a expresar públicamente su rechazo a que estas personas tengan que entregar una parte mínima de sus fortunas como castigo por haber participado o estado cerca de un esquema de trata de blancas y abuso sexual infantil”, explicó uno de los ideólogos de la propuesta.

Los impulsores del impuesto consideran que hasta los propios afectados podrían apoyarlo. “Es la oportunidad que estaban buscando para lavar su imagen. Está todo dado, solo es cuestión de tomar la decisión y listo, adiós a la pobreza mundial”.

La defensa: “Su maniobra de infiltrarse entre las élites para desbaratar esta red de pedófilos fue sencillamente genial”. Trumpista que se niega a soltar.