Los acercamientos del gobierno uruguayo a China son vistos con escepticismo por parte de la oposición, que considera que esta estrategia pone en peligro la relación con Estados Unidos. Pero en las últimas horas se escuchó un nuevo cuestionamiento a esta política, específicamente con respecto a la firma de tratados para incentivar el comercio binacional. “Hay que tener cuidado con China. Ampliar el comercio con ellos es una gran oportunidad, sin dudas, pero también un riesgo. Obviamente que es bueno vender más ganado, pero tenemos que recordar que los chinos tienen una cultura completamente diferente y se comen cualquier cosa, incluyendo insectos, caballos, perros y therians, que son cada vez más apreciados por los paladares chinos. Si empiezan a aparecer oportunidades de exportar therians para consumo humano, no van a tardar en aparecer empresas dispuestas a faenar a estos jovencitos”, alertó un experto en relaciones internacionales.

En el caso de los therians, además, existe un incentivo extra para su exportación destinada al consumo humano. “En este caso, a diferencia del de los caballos y los perros, no solo está el riesgo de una demanda muy grande, sino que también está el deseo del uruguayo promedio de sacarse de encima a estos muchachos. Así que el riesgo es gigantesco”.

La opción más razonable: “En Taiwán no comen carne de perro. Es obvio de qué lado hay que estar”. Nacionalista al que no le gusta mezclar comercio con política.