A comienzos de la semana pasada, Kylian Mbappé pidió la expulsión de los campeonatos para los jugadores que realicen actos racistas. El arquero paraguayo José Luis Chilavert salió a responderle con frases como “habla de valores y vive con un travesti, es raro” y “en Paraguay el pepino lo comemos como ensalada, no por atrás”. Tras estas declaraciones, la popularidad de Chilavert, quien en las últimas elecciones se había presentado como candidato presidencial, se disparó varios puntos. Además, se transformó en la figura más popular de la derecha latinoamericana en las redes sociales.

Según un politólogo paraguayo, “hasta hace algunos años, las personas que querían lanzar una candidatura comenzaban a mostrarse en eventos públicos o campañas benéficas. Hoy en día, la mejor manera de catapultarse como figura política de primer nivel es hacer comentarios machistas, homófobos o xenófobos. Claramente estamos ante un cambio de era”.

Sobre las posibilidades de Chilavert de convertirse en el próximo presidente de Paraguay, el politólogo consideró que “todo depende de su habilidad para que no se le escapen comentarios razonables o inspirados en la solidaridad y el respeto por el prójimo”.

El lamento: “Si yo hubiera sido golero profesional, hoy en día era presidente de Uruguay”. Sebastián da Silva, guerrero cultural.