Las autoridades de Bolivia divulgaron ayer algunos detalles sobre la vida que llevaba Sebastián Marset en su escondite de Santa Cruz de la Sierra. A pesar de que intentaba pasar lo más desapercibido posible, el capo narco estaba rodeado de una gran cantidad de objetos valorados en centenares de miles de dólares, entre los que se destacan una camioneta blindada Mercedes Benz, varias avionetas y un pasaporte uruguayo. “Una muestra de lo poderoso que llegó a ser Marset es la cantidad de dinero que era capaz de gastar, especialmente en cosas como un pasaporte uruguayo que recibió mientras estaba en una prisión de Arabia Saudita por haber ingresado a ese país con un pasaporte paraguayo falso. Eso le tiene que haber costado mucho”, declaró un vocero de la Policía boliviana.
Como suele ocurrir, los bienes incautados serán rematados y el dinero resultante se utilizará para financiar la lucha contra el narcotráfico, aunque en el caso del pasaporte uruguayo aún no se sabe qué destino tendrá. “Es un bien intransferible, por lo que no tendría sentido venderlo. Lo que sí es transferible y extremadamente valioso es la agenda de contactos de Marset dentro del gobierno uruguayo. Eso sí es algo a lo que cualquier criminal podría darle buen uso”.
La comunicación: “Hola, ¿podrían ir a la cárcel a tomarle las huellas digitales a mi cliente, que necesita un pasaporte nuevo?”. Mensaje firmado por el Dr. AB, enviado al consulado de Uruguay en Washington.