Ni bien comenzó a manejarse la posibilidad de que el nuevo Sistema de Transporte Metropolitano incluyera un túnel por la principal avenida de Montevideo, se hizo evidente que el gobierno nacional y el departamental no estaban en la misma sintonía. Mario Bergara manifestó más de una vez su preocupación por el tiempo que podrían demorar las obras y la afectación que estas tendrían para la ciudad. Pero ayer se supo que el jefe comunal y Yamandú Orsi llegaron a un acuerdo sobre este tema. Desde Torre Ejecutiva explicaron que el problema se destrabó gracias a la propuesta de que el túnel tenga dos carriles y, entre ellos, un espacio para depositar las toneladas de basura que se acumulan junto a los contenedores. “Es ideal, porque lo más preocupante de la basura que se acumula es precisamente el hecho de que se ve. Entonces, al estar en un túnel, solucionamos prácticamente el 90% del problema. El restante 10%, que vendría a ser qué hacemos con la basura, lo vamos a empezar a resolver cuando el túnel se llene. O sea que tenemos tiempo”.

Palabra del presidente: “Creo que el túnel por 18 de Julio va a ser un avance muy importante en materia de movilidad. Lástima que la gente no lo va a ver”. Yamandú Orsi, presidente discreto.