A esta altura, los problemas de relacionamiento que existen entre el técnico celeste y los jugadores son por todos conocidos, y de hecho el propio Bielsa los reconoció ante la prensa. Pero el entrenador parece determinado a recomponer este vínculo, un proceso para el que considera fundamental “mejorar la comunicación”. “Mi idea es empezar a explicarles a los jugadores los chistes que hago mediante una pizarra, que es un lenguaje que entendemos tanto los jugadores como los técnicos. Si bien es difícil que el chiste les vaya a causar gracia, porque no dejaría de ser un chiste explicado, por lo menos no se van a quedar con la duda de qué quise decir”, explicó Bielsa.
El entrenador no descartó la posibilidad de incorporar a una nueva figura en el cuerpo técnico en caso de que sus explicaciones no den resultados. “Así como en el fútbol de hoy hay especialistas en defensa y especialistas en ataque, no veo por qué no podría tener un especialista en chistes”.
La confesión: “Estaba convencido de que Suárez me estaba haciendo un chiste cuando me dijo que se retiraba”. Marcelo Bielsa, técnico divertido.