La posibilidad de que el país de Medio Oriente juegue el Campeonato del Mundo parece cada vez más lejana. Primero fueron las propias autoridades iraníes las que lo pusieron en duda, luego Donald Trump advirtió que los jugadores de Irán correrían peligro si viajan a Estados Unidos y, finalmente, el Pentágono consideró “más que factible” que se produzcan muertes de civiles en las tribunas. “Obviamente que el objetivo de nuestros francotiradores va a ser eliminar a los jugadores del equipo nacional de Irán, porque representan un verdadero peligro para el fútbol mundial y el mundo en general. Pero en este tipo de operaciones es muy difícil evitar que no haya bajas civiles”, explicó un vocero del Pentágono.
El funcionario gubernamental puso el ejemplo del calentamiento que hacen los suplentes durante los partidos. “Es uno de los mejores momentos para dispararles, pero como están en movimiento no sería raro que alguna bala termine en la tribuna”.
El protocolo: “Si estuviéramos preparando un atentado contra los jugadores, les avisaríamos a los hinchas que deben desplazarse hacia otra zona del estadio, pero si no hay más lugares en la tribuna, atacaríamos igual”. Experto en protección de civiles.